El Censo 2020 es una oportunidad perfecta para que la población hispana aparezca con mayor nitidez en el mapa demográfico de Estados Unidos. El objetivo principal es contar el número de personas que viven en el país, sin importar su condición migratoria. 

Las leyes vigentes solo permiten que se divulguen datos estadísticos, quedando terminantemente prohibido que la información obtenida sea compartida con cualquier dependencia federal, llámese Departamento de Seguridad Nacional (DHS) o el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). 

La participación de nuestra comunidad es necesaria, no solo por la protección de los datos proporcionados, sino por la importancia política, económica, educativa y social que se deriva para los próximos diez años. 

Con la información estadística obtenida -por ejemplo- se definen los distritos legislativos a nivel local y federal; cómo se distribuyen alrededor de 675 billones de dólares anuales de fondos federales para el mantenimiento o construcción de escuelas, hospitales e infraestructura de uso comunitario.

Los resultados del censo también permiten una redefinición de los escaños en el Congreso, nuestra representación política podría incrementarse si todos los hispanos se hicieran contar. El Censo 2020 será el vigésimo cuarto que se realiza en el país desde 1790.

Para las personas que aún sienten temor a responder las preguntas del censo, cabe recordar que en julio pasado la Corte Suprema rechazó el pedido de la Casa Blanca para incluir la pregunta de quiénes eran ciudadanos o no de este país.

Yanidsi Vélez, representante de la organización Hispanic Federation, dijo que hoy las necesidades de la comunidad hispana son distintas a las de diez años atrás, principalmente en los campos de educación, vivienda y salud. 

“En el Censo 2010 los requerimientos de nuestra comunidad eran muy diferentes a los de ahora, pues en la última década se ha registrado un crecimiento demográfico significativo en los estados como Virginia, Florida, California, Georgia, Maryland y Colorado que necesita ser tomado en cuenta para futuras inversiones de carácter federal y estatal”, comentó Vélez. 

Patricia Ramos, especialista de medios del Centro de Censos Regionales, señaló que el no responder al cuestionario del censo, ya sea por temor o flojera, tiene consecuencias directas en la captación de ingreso a nivel estatal. Se estima que por cada persona que no participe su condado dejará de percibir un promedio de 2 mil dólares anuales durante los próximos 10 años. 

“Todos debemos participar en el Censo 2020 y no debe existir temor a responder los cuestionarios que llegarán a casa (vía correo postal) o su email (correo electrónico). Es hora de marcar la diferencia demográfica e ingresar a nueva era de participación en el país”, sentenció Ramos. 

El Censo 2020 será el primero que permite la opción de responder por internet, incluso se podrá completar el formulario desde un dispositivo móvil. Todos tendrán la oportunidad de responder de tres maneras: internet, teléfono o correo postal.

Las preguntas del Censo 2020, básicamente, estarán relacionadas al número de personas que viven o se alojan en su hogar, si la casa es propia o alquilada, sexo, edad, raza y parentesco de cada persona que vive en el hogar. 

Todos los niños que viven en una casa tienen que ser contados, incluyendo nietos y sobrinos.

A continuación, las respuestas a algunas preguntas sobre el Censo 2020: 

¿Quién organiza el Censo? El conteo poblacional está estipulado en la Constitución y lo dirige la Oficina del Censo, una agencia gubernamental sin afiliación política. El Censo 2020 cuenta a la población en todos los 50 estados, el Distrito de Columbia y cinco territorios (Puerto Rico, Samoa Americana, la Mancomunidad de las Islas Marianas del Norte, Guam y las Islas Vírgenes).

¿Por qué es importante para mi comunidad? Los resultados determinan la distribución de fondos federales para los estados y las comunidades. Basado en los datos del censo, cada año, miles de millones de dólares se destinan a escuelas, clínicas de salud, transporte público, carreteras y otros recursos. Las cifras obtenidas también determinan el número de escaños que recibe cada estado en el Congreso y se usan para trazar los distritos legislativos y estatales.

¿Puedo participar si soy inmigrante indocumentado? Sí. Su participación es esencial sin importar su estatus migratorio.

¿Cuál es la cronología del censo 2020?

Enero: La Oficina del Censo comienza a contar a la población en las áreas remotas de Alaska.

Abril: Se conmemora el Día del Censo en todo el país. Para esta fecha, todos los hogares habrán recibido una invitación para participar en el Censo 2020. Una vez que llegue la invitación, debe responder de inmediato e incluir a todos los que viven en hogar. Puede hacerlo por internet, por teléfono o por correo.

Los responsables de realizar el censo en persona, comienzan a visitar a los estudiantes que residen en el recinto universitario, al personal militar que vive en bases militares, a las personas en centros para adultos mayores y a otras personas que viven en grupos grandes. Los censistas también empiezan a realizar entrevistas de control de calidad para asegurar un conteo preciso.

Mayo: La Oficina del Censo comienza a visitar hogares que no han respondido al Censo del 2020 para asegurarse de que todos sean contados.

Diciembre: La Oficina del Censo entrega conteos (cifras estadísticas preliminares) de la distribución proporcional al presidente y al Congreso, como lo requiere la ley.

Marzo 2021. Para esta fecha, la Oficina del Censo enviará a los estados el conteo de la redistribución de distrito. Esta información se usa para redistribuir los distritos electorales de acuerdo con los cambios de la población.