La separación de padres e hijos en los centros de detención o por razones de inmigración como las deportaciones, conlleva traumas, problemas de salud y sociales a largo plazo que no se resuelven simplemente con liberarlos de los centros de detención o reunificar a las familias. 

Ese fue el punto de partida de una reciente presentación titulada "Tendencias en cuanto a inmigración" a cargo de Celia Rivas, coordinadora de los servicios de inmigración en Caridades Católicas. 

Rivas mencionó las secuelas de la separación familiar y negligencia a menores: "Pobres condiciones mentales, deficientes habilidades emocionales, depresión, enojo, comportamiento violento, falta de energía, disfunción social y agresividad agravada". 

El gobierno de Trump anunció el miércoles pasado la cancelación del acuerdo Flores (que impedía la detención de familias y menores por más de 20 días) lo que abriría ahora la posibilidad de detener hasta por cinco años a los niños y a las familias indocumentadas. 

Ellos tendrán que seguir arrestados hasta que se confirme su cita con un juez de inmigración para decidir su solicitud de asilo, lo cual agravará la separación familiar.

Una inmigrante hondureña espera con sus hijos su pronta libertad en el centro de detención en McAllen, Texas.  Foto/CNS

En su presentación, Celia Rivas habló del tema de la negligencia infantil, que preocupa a los defensores de inmigrantes y de los derechos humanos. 

Explicó que en 1989, Estados Unidos se unió a las Naciones Unidas en apoyo a los derechos del niño como un tema de ley internacional: los estados deben actuar en el mejor interés de los niños, asegurar los derechos de cuidado, protección y seguridad, creando medioambientes que respalden el desarrollo y habilidades del niño. Sin embargo, en EEUU se apilan los casos de solicitud de asilo, casi medio millón, y son pocos los que han podido avanzar positivamente.

Ken Cuccinelli, director de los Servicios de Inmigración y Ciudadanía, ha declarado que solamente en un 10 a 15 por ciento de los casos de inmigrantes que llegan al país pasan por la evaluación inicial, los jueces de inmigración han determinado que tienen un miedo creíble legítimo.


Celia destacó las economías débiles como uno de los principales factores que influyen en el incremento del flujo de inmigrantes en la frontera, particularmente de Guatemala debido al declive de la industria del café, y de El Salvador debido al descenso de las remesas por la recesión global. 

Además, agregó, la violencia y el derrumbe del estado de derecho ha creado una cultura de miedo y desesperanza. Las pandillas criminales son la mayor causa de la violencia que traen consigo extorsión, secuestro, reclutamiento forzado de niños, tráfico humano y de drogas en las regiones de donde provienen muchos de los niños migrantes.

Celia explicó que los niños encaran la violencia en su país natal y en la ruta a otro país. Esos menores, que pueden ser elegibles para obtener asilo, a menudo no consiguen la oportunidad de presentar la solicitud. 

El cambio climático es otra causa de la migración del Triángulo Norte (El Salvador, Honduras y Guatemala) a Estados Unidos, cuyo incremento coincidió con la aparición del fenómeno de El Niño en el 2014.

El desempleo y la falta de alimentos por un clima adverso es la principal razón de la migración del triángulo norte (conocido como 'corredor de la sequía'). El desempleo en el El Salvador es el 52%, en Guatemala el 54% y en Honduras el 68%.

Según reportes, en varias jurisdicciones, los inmigrantes continúan siendo físicamente abusados por agresores violentos y criminales, en su travesía desde que parten de Centroamérica hasta que llegan a su destino en Estados Unidos. 

Rivas asegura que el abuso se da contra mujeres, niños y otras personas vulnerables y nombró como agresores a los coyotes, traficantes de drogas y de personas, militares y policías tanto mexicanos como centroamericanos, también agentes de la ley estadounidenses.

"El nuevo protocolo que requiere que algunos migrantes permanezcan fuera de Estados Unidos exacerbará la situación de abuso", dijo Celia.

"Tenemos que unirnos en oración y acción por todos nuestros hermanos inmigrantes", dijo la líder laica Fátima Aybar, quien invitó a la comunidad a una misa bilingüe, con ocasión del Día Mundial de los inmigrantes y refugiados, que se realizará el 29 de septiembre a 1PM en la catedral de San Mateo  (1725 Rhode Island Ave., Washington, DC). La misa será oficiada por el obispo Mario Dorsonville.

Asistencia en Centros de Inmigración de Caridades Católicas:

• 924 G Street, NW, Washington, DC 20001. Inf: (202)772-4352.

• 1618 Monroe Street, NW, Washington, DC 20010. Inf: (202)939-2420.

• 12247 Georgia Avenue, Silver Spring, MD 20902. Inf: (301)942-1790. 

• 201 E. Diamond Avenue, Gaithersburg, MD 20877. Inf: (301)740-2523.

• 5859 Allentown Way, Temple Hills, MD 20784. Inf: (202)772-4352.