La mayoría de los estadounidenses se siente incapaz de actuar en caso de una emergencia médica debido a desastres naturales, accidentes o un tiroteos antes de la llegada de los paramédicos, lo que causa miles de muertes al año, revela un informe difundido este martes.

Según el Colegio Americano de Médicos de Emergencia (ACEP), que preparó el reporte, unos 150 millones de personas en Estados Unidos reciben atención médica de emergencia cada año, de los cuales unos 17 millones serían casos severos y unas 170.000 muertes por "heridas no intencionales".

Y en uno de cada tres de esos casos (60.000) la muerte podría haberse evitado si alguien hubiese provisto ayuda médica básica.

El reporte, presentado en el marco de la Asamblea Científica Anual de ACEP, que este año se realiza en Denver (Colorado), se basa en una encuesta a los 40.000 miembros de esta organización.

En rueda de prensa telefónica, William Jaquis, actual presidente de ACEP, y Paul Kivela, expresidente de esa organización, se criticó la notable deficiencia en la preparación pública para emergencias en el país.

Según estos expertos, el público en general "no se siente confiado" de intervenir y ofrecer ayuda, prefiriendo esperar el arribo de los paramédicos, a pesar de que "incluso aquellas personas sin ninguna preparación médica pueden salvar vidas".

Específicamente, dijo Jaquis, el 62 por ciento de las personas está dispuesto a intervenir si la emergencia no pone en peligro la vida del accidentado, como en casos de desmayos, caídas o incluso fracturas.

 Pero si la emergencia representa "un caso de vida o muerte", como una pérdida de sangre continua o un ataque al corazón, sólo una de cada diez personas está dispuesta a actuar sin esperar a los paramédicos.

 A la vez, intervenir antes que lo haga el personal especializado es de vital importancia, dijo Jaquis, ya que, de promedio y a nivel nacional, los paramédicos tardan 12 minutos en llegar al lugar de una emergencia.

 Ese tiempo es significativamente superior al que la mayoría del público cree que lleva esa respuesta y es suficiente para que una hemorragia no controlada cause la muerte.

 "Necesitamos educar y capacitar al público para que respondan a situaciones como hemorragias severas o resucitación cardiopulmonar hasta que lleguen los profesionales", afirmó Jaquis.

 Basándose en la encuesta, ACEP desarrolló un curso gratuito multilingüe en línea sobre los cinco pasos a seguir en casos de emergencia: Llamar al 911, proteger al herido, detener las hemorragias, posicionar al accidentado para que pueda respirar y permanecer junto al accidentado para proveer "respaldo emocional".

 Este entrenamiento, según la información provista, es diferente que los tradicionales cursos de primeros auxilios, ya que se basa en entrevistas con paramédicos y con testigos de emergencias reales en Estados Unidos y otros países. EFE