Durante la crisis del COVID-19, los fraudes por correo electrónico se han multiplicado y la Arquidiócesis de Washington advierte a los sacerdotes y a los fieles que desconfíen de los correos electrónicos engañosos que recientemente han venido circulando en los cuales se afirma falsamente que el Arzobispo Gregory o los párrocos piden donaciones.

En un mensaje enviado a los sacerdotes el 16 de abril, el padre Daniel Carson, vicario general de la arquidiócesis y moderador de la curia, les advertía acerca de estos correos electrónicos engañosos y les animó a recomendar a sus feligreses que se cuiden de estas estafas, que se han estado repitiendo.

"En estos días nos han llegado llamadas y mensajes electrónicos de personas que han recibido correos electrónicos fraudulentos de cuentas de correo basura (spam) usando el nombre del arzobispo Gregory o de otros sacerdotes. Por favor, tengan en cuenta que el arzobispo no se comunica de esta manera cuando hay necesidad de asistencia", puntualizó el padre Carson, aconsejando a las personas que "por favor tengan cuidado de no responder a estos correos electrónicos sospechosos."

Añadió también que dichos correos fraudulentos provienen de fuera de la Arquidiócesis de Washington, por lo cual escapan a su control, y animó a los sacerdotes a prestar atención especial a los mensajes engañosos. Señaló asimismo que "estamos viendo un aumento del correo basura y de los mensajes fraudulentos".

Por otra parte, el sacerdote indicó que el procurador general ha advertido al público acerca de las estafas que están circulando, como las siguientes:

  • Personas y negocios que venden remedios falsos para el COVID-19 por Internet y que participan en otras formas de fraude. 
  • Correos electrónicos falsos de impostores que se hacen pasar por la Organización Mundial de la Salud, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades y otras organizaciones de cuidado de la salud.
  • Sitios web y aplicaciones malintencionados que difunden información supuestamente relacionada con el coronavirus, con el fin de lograr acceso a dispositivos electrónicos personales y bloquearlos hasta que la víctima les envíe un pago. 
  • Correos electrónicos fraudulentos que solicitan donaciones para instituciones caritativas ilegítimas o no existentes. 
  • Correos electrónicos de proveedores médicos falsos que piden información del paciente supuestamente para pruebas del COVID-19 y luego usar esa información para cobrarle en forma fraudulenta por otros exámenes y procedimientos. 

El padre Carson señaló, en una entrevista con el Catholic Standard, que estos tipos de estafas por correo electrónico, en las que un individuo se hace pasar por el párroco o el coordinador de un grupo de la Iglesia, aparecen de vez en cuando y consisten en que el estafador envía un correo electrónico y se presenta como el sacerdote diciendo que necesita ayuda monetaria y pidiendo una respuesta. Si la persona que recibe el correo falso responde, el estafador puede pedirle que haga algo, como comprar una tarjeta de dinero y enviarle el número. La redacción de esos correos electrónicos fraudulentos cambia en forma constante, pero el remitente suele utilizar una dirección falsa de gmail o yahoo con el nombre del sacerdote insertado en ella. 

La mayoría de las personas reconoce que esa dirección de correo electrónico no es la de su párroco. Otra señal de alarma por la que se reconoce que un correo electrónico es engañoso o fraudulento son los errores de ortografía o redacción que por lo general lleva el texto. El padre Carson dijo que tales estafas por vía electrónica son reprensibles porque "realmente se aprovechan de la buena voluntad de la gente de fe".

La British Broadcasting Corporation (BBC) informó el 17 de abril que Google ha estado bloqueando 18 millones de correos fraudulentos al día sobre el coronavirus. 

Los expertos advierten al público que desconfíe de los correos electrónicos no solicitados en los que se piden donaciones financieras; que se cuiden de descargar los archivos que suelen venir adjuntos a dichos correos y que sean cautelosos antes de hacer clic en los enlaces insertados en esos correos. Aconsejan además que, si usted ha hecho clic en un enlace falso o se percata de que ha revelado su nombre de usuario, contraseña u otra información privada en respuesta a una estafa por vía electrónica, cambie su contraseña personal inmediatamente y avise al departamento de Tecnología de la Información de su empresa o institución acerca de la infracción ocurrida.

ATENCIÓN: CUIDADO CON LOS CORREOS FRAUDULENTOS

¡HAY MUCHOS CORREOS ELECTRÓNICOS FALSOS QUE CIRCULAN HACIENDO CREER QUE SON DEL ARZOBISPO O DEL PÁRROCO Y PIDIENDO DINERO!