El padre Chris Posch, párroco de la Iglesia San Camilo de Silver Spring, Maryland, falleció el domingo 5 de julio debido a una neumonía bilateral y septicemia grave.

El padre franciscano había sido hospitalizado en terapia intensiva el 7 de junio en el Hospital Holy Cross. 

La prueba de coronavirus fue negativa, pero se le diagnosticó una neumonía severa y fue conectado a un respirador artificial.

"El hermano Chris y sus doctores batallaron con la neumonía durante un mes. Hicieron todo lo posible para sanarlo y estamos muy agradecidos por todos los esfuerzos que hicieron. Gracias a todos por sus oraciones", expresó la parroquia en un comunicado en Facebook. 

La parroquia informará pronto los detalles de su velorio y entierro.

 Campeón de los inmigrantes

Oriundo de Long Island, Nueva York, el padre estudió en las escuelas públicas allí antes de ir al Manhattan College de los hermanos cristianos.

Creció en un hogar con profunda devoción católica, en el cual oraban a diario. Su padre era catequista. El joven Chris fue parte del grupo juvenil de su parroquia y en algún momento contó que un retiro centrado en San Francisco de Asís -en 1985- fue clave en su llamado al sacerdocio. En esos años también sirvió a los refugiados latinoamericanos en Long Island.

Desde antes de su ordenación, Chris sentía el llamado a servir a los inmigrantes con gran amor y profundo compromiso. Siendo seminarista estudió español en Bolivia y se especializó en estudios de cruce de culturas (messiology). 

Fue ordenado sacerdote hace 25 años y su primera misa fue el 28 de mayo de 1995. Fue la primera misa pública celebrada por la comunidad católica de Langley Park en el gimnasio de la escuela primaria Langley Park-McCormick.

"La historia del hermano Chris es una de profundo amor por la comunidad hispana, donde empezó su ministerio", según Tobias A. Harkleroad, director de la escuela parroquial St. Francis International de la iglesia San Camilo. 

Se formó para el sacerdocio en la Unión Teológica de Washington y vivía en esos años en Holy Name College (en el recinto de San Camilo). Entre los años 1994 y 1995, junto con otros seminaristas empezó una intensa campaña de acercamiento a los recién llegados dentro de los densamente poblados vecindarios de Langley Park. Su misión era servir a los más vulnerables y lo tenía muy claro antes de ser sacerdote.

Los tres jóvenes frailes fueron asignados como diáconos transitorios en las parroquias cercanas de San Camilo, San Marcos y Nuestra Señora de los Dolores. Las tres iglesias tienen gran feligresía hispana y en su mayoría recién llegados, de bajos recursos y con grandes necesidades.

Al diácono Chris se le asignó la iglesia Nuestra Señora de los Dolores de Takoma Park (MD). Entonces, Chris trabajaba con los otros frailes en formación para organizar a la comunidad en Langley Park. 

Las tres parroquias trabajaban juntas -frailes, fieles, líderes laicos, vecinos- para establecer la misión como una misma comunidad católica. La idea era brindar un sentido de pertenencia y solidaridad a la gente centradas en la experiencia de la iglesia.

Esta población era y sigue siendo, en su mayoría, inmigrantes salvadoreños y guatemaltecos.

"Sus 25 años de vida sacerdotal empezó y terminó sirviendo apasionadamente a los hispanos de Maryland, en especial en el sector de la avenida New Hampshire", comentó Tobías, quien trabajó muy de cerca con el párroco.

En 1998, el padre Chris empieza a servir como director del ministerio hispano en la Diócesis de Wilmington, que comprende todo el estado de Delaware y la costa oriental de Maryland.

Tenía a su cargo el cuidado espiritual de los hispanos en toda la península DelMarva, que se extiende (por 290 km en dirección norte a sur) entre la bahía de Chesapeake, la bahía de Delaware y el océano Atlántico. 

En su cargo conectaba a los hispanos con los ministerios diocesanos y parroquias. En casi dos décadas, la población hispana de esa diócesis creció mucho e igualmente las necesidades de una comunidad recién llegada. Cuando el padre llegó a servir había 10 parroquias con ministerio hispano -ofreciendo misas semanales en español- y durante su gestión se duplicó ese número. 

Se desarrolló el liderazgo laical y los sacerdotes aprendieron español para servir mejor a los más vulnerables. En el último quinquenio allí se enfocó en las zonas rurales, así como en los ministerios juvenil y carcelario. 

Cuando concluye su misión, había 200 mil hispanos en esa diócesis de Maryland, en su mayoría de México, Puerto Rico y Guatemala.

En el 2016, a sus 53 años, el padre Chris fue asignado como párroco de San Camilo y la Comunidad Católica de Langley Park, el populoso barrio latino de Maryland. Volvía al nido donde se había formado en esos primeros años siendo seminarista.

En San Camilo se dedicó a servir, ayudar, acompañar y hacer crecer espiritualmente a miembros de una comunidad multicultural. Allí acude gran número de hispanoamericanos, refugiados, recién llegados, personas con carencias económicas. Muchos viven hacinados porque no pueden pagar las altas rentas, viven al día, trabajan en más de un empleo para sobrevivir y envian remesas a familiares en su país de origen. 

Son feligreses unidos por una profunda fe en Dios, que acuden a las varias misas diarias y dominicales en varios idiomas, están dispuestos a donar su tiempo y ayudar a otros, que aman el planeta, algunos son motores en sus vecindarios y en sus ministerios parroquiales. 

Durante los tres meses antes de su hospitalización en junio, en medio de la pandemia e incluso sintiéndose debilitado por los primeros síntomas, el padre Chris siguió trabajando por la comunidad de fe que tenía a su cargo. Las misas estaban suspendidas desde mediados de marzo por el coronavirus, pero este fraile franciscano ayudaba con la distribución de alimentos que ha venido organizando la escuela San Francis para los más pobres de la comunidad.

El padre Chris se acopló a la labor que otros frailes franciscanos aportaron durante años en San Camilo antes que él y dejó una parroquia fortalecida, unida, servidora y acogedora al inmigrante.

Triste despedida

"Nuestra comunidad está profundamente triste por la muerte de nuestro pastor, amigo, líder, sanador, cuidador, organizador comunitario, motivador, alentador, hombro de apoyo, unificador, trabajador por la justicia: el hermano Chris", dijo Russell Matthew Testa, de la oficina de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) de los hermanos franciscanos menores de la provincia del Santo Nombre. 

El padre Chris le comentó al empezar en San Camilo que su primer impulso siempre era decir 'sí' a la gente, aunque no siempre podía hacerlo. "Ese enfoque es lo que lo hizo tan bueno para nuestra comunidad", destacó Russell. "Siempre estaba abierto a las posibilidades, abriendo el espacio al espíritu".

Russell le dio las gracias por su corta vida en este mundo. "Ahora tenemos el reto de tu ejemplo y amor para estar dispuestos a decir 'sí' y el espíritu completamente lleno que se hace más brillante".

Con tristeza y esperanza en el Dios de la vida recibió la noticia el padre Lalo Jara, vicario parroquial de la parroquia San Camilo. "Descansa en paz hermano. Tú has sido un regalo hermoso de Dios para el mundo, especialmente con la comunidad inmigrante, a la cual amaste profundamente. Te extrañaré mucho", expresó en Facebook. 

Igualmente, el padre Jacinto Orzechowski compartió una emotiva reflexión en inglés al respecto. Click en: English Reflection - July 6, 2020

Los parroquianos también utilizaron las redes sociales para expresar su pesar por el fallecimiento del sacerdote. Ena Ursula dijo: "Mi párroco, el hermano Chris, me abrió sus brazos y su corazón, me vio como una hija privilegiada de Dios. Planeamos retiros, encuentros, compartimos ideas y muchas comidas multiculturales. ¡Gracias por tu misión! Te fuiste muy pronto, pero espero que ya estés gozando en la presencia del padre celestial. Siempre vivirás en mi corazón.

Tributo

El velorio del padre Chris será el viernes 10 de julio de 7 a 9PM. También habrá oportunidad de darle el último adiós en cuerpo presente el viernes 10 de julio de 7 a 9PM, en el vestíbulo de la Iglesia San Camilo, (1600 St. Camillus Dr., Silver Spring, Maryland). La misa fúnebre será el sábado 11 de julio a las 10AM. Debido a las regulaciones de distanciamiento social, no más de 216 personas pueden estar en la Iglesia para la misa. Las puertas se abrirán a las 9:30AM y será necesario inscribirse para asistir a la misa. Llame a la oficina parroquial (301-434-8400) para inscribirse.

La misa se transmitirá en vivo https://stcamilluschurch.online.church/

El hermano Chris será enterrado en la sección de frailes del Cementerio del Monte Calvario en Butler, N.J. en una fecha posterior. 

Oración de la iglesia San Camilo en honor a la memoria del padre Chris Posch:

Dios del amor: 

Encomendamos a nuestro hermano Chris en tus manos. 

Le devolvemos el regalo que nos ha dado. 

Te agradecemos todo lo que has hecho por él, 

y todo lo que has hecho por nosotros a través de él. 

Dale la bienvenida ahora a tu reino. 

Consuela a quienes permanecemos en esta vida. 

Fortalece nuestra fe, 

aumenta nuestra esperanza 

y profundiza nuestro amor. 

Por Cristo, el Señor. 

Amén.