Fe, trabajo, solidaridad e ingenio son características que distinguen a la gran familia de la escuela católica St. Francis International, especialmente en tiempo de pandemia. Esta semana los profesores aprovecharon la repartición diaria de comidas calientes para obsequiar libros a sus estudiantes y así incentivar la lectura después de las clases virtuales.

Tobias A. Harkleroad, director del mencionado centro educativo, dijo que este año gracias a la ayuda de la autora Valerie Tripp y grupos como An Open Book Foundation y First Book, cada estudiante recibió una bolsa con libros de temas variados que servirán para alimentar el intelecto. En esta ocasión se recibieron 1.750 libros en donación y a la fecha la escuela ha repartido más de 50 mil bolsas de alimentos desde que se inició la pandemia en marzo.

Explicó que en esta oportunidad los profesores decidieron repartir los libros disfrazados de "héroes anónimos” y “santos”, cumpliendo con la tradición escolar de festejar Halloween de una manera distinta. 

“El COVID-19 ha cambiado la dinámica del presente año escolar, pero hacemos el máximo esfuerzo para que nuestros estudiantes sepan que sus maestros están cerca de ellos. El coronavirus nos plantea nuevos y complicados desafíos, pero con la gracia de Dios saldremos adelante y espero que pronto todos podamos regresar a las aulas de una manera segura”, expresó Harkleroad.

Valerie Tripp manifestó sentirse emocionada al ver la alegría de los estudiantes al recibir los libros, muchos de los cuales fueron donados por estudiantes de diferentes escuelas católicas y parroquias de la arquidiócesis de Washington.

“Me satisface se parte de una jornada educativa especial en tiempo de pandemia. Los niños entienden el esfuerzo de sus profesores y la importancia de la lectura en su formación académica. Estoy agradecida con la ayuda de diversas organizaciones católicas que se preocupan en alimentar la mente y los corazones de los estudiantes”, acotó Tripp.

Estudiantes unidos

Los alumnos de la escuela católica elemental St. Francis International realizan el máximo esfuerzo para mantener el sentido de comunidad con “reuniones virtuales”, en donde se “reencuentran” con sus compañeros y maestros para compartir sus experiencias en estos días de distanciamiento social. También tienen semanalmente actividades extracurriculares como un club de dibujo y un club de lectura, en donde aprovechan para descubrir el valor del arte e importancia de la lectura.

“Seguimos celebrando los cumpleaños y eventos importantes tanto de los alumnos como de los miembros de nuestra comunidad de manera virtual. La necesidad de adaptarnos a una nueva realidad nos ha provisto de oportunidades para crecer como equipo y como comunidad”, puntualizó Tobias A. Harkleroad.

Asimismo, destacó es espíritu de compañerismo de los estudiantes, quienes aprovechando las redes sociales se ayudan unos a otros a encontrar las clases, se recuerdan los horarios, se envían mensajes de textos para animarse a ir a clase.

El director de St. Francis Internacional reiteró que la escuela es una familia franciscana, lo cual implica ayudar a todos, especialmente al que menos tiene. “Nuestro personal del programa de nutrición sigue trabajando en la preparación de comidas para las familias necesitadas”.

Harkleroad dijo que todas estas acciones han sido posible gracias al programa de nutrición y la asistencia solidaria de maestros, empleados de la escuela, voluntarios y postulantes franciscanos.

Finalmente, recordó que San Francisco de Asís decía: “Predica el Evangelio en todo momento y cuando sea necesario utiliza las palabras”, por eso en la escuela nuestra evangelización empieza alimentando al hambriento, acompañando al triste, animando al solitario, haciendo a nuestros alumnos instrumentos de paz.