En la escuela católica elemental St. Francis International, perteneciente a la Arquidiócesis de Washington, el bienestar social y emocional de sus alumnos es fundamental durante esta cuarentana, al igual que el aspecto académico. Hoy todos los grados tienen un horario que varía entre clases en vivo, clases especiales, prácticas académicas y ejercicio físico, pero comenzando el día con la oración y un mensaje de aliento de los sacerdotes de la parroquia de San Camilo de Silver Spring (Maryland).

Tobias A. Harkleroad, director del mencionado centro educativo, dijo que todos los profesores entienden que la presencia del COVID-19 ha generado tiempos traumáticos tanto para los niños como para sus padres, por lo cual han redoblado los esfuerzos para proveer la estabilidad emocional que los estudiantes requieren para llevar esta realidad nueva.

“En las ultimas semanas dos padres de familia, cuyos hijos asisten a nuestra escuela, perdieron la vida a consecuencia de nuevo coronavirus. Todos estamos dolidos por estas irreparables perdidas, pero tenemos que seguir adelante con nuestra misión educativa”, comentó el director.

Señaló que escuela St. Francis International trabaja desde hace meses en lograr la equidad digital, al punto que los alumnos del cuarto al octavo grado tienen acceso a dispositivos Chromebook gracias a becas otorgadas por el Estado de Maryland.

Estudiantes de la escuela católica elemental St. Francis International reciben clases on line. Fotos/cortesía St. Francis

“Tenemos desde inicial hasta octavo grado clases en línea, actividades complementarias a la clase y audio-libros disponibles. Nuestros estudiantes han tenido acceso a sus clases tanto de las materias básicas como de las materias complementarias. Los alumnos del séptimo grado tienen un club para prepararse para el HSPT (High School placement test) del próximo año”, manifestó Harkleroad.

Añadió que esta semana los estudiantes trabajan en un proyecto (virtual) de reciclaje para celebrar el “Día de la Tierra”, tomando como referencia la exhortación del papa Francisco para responder a la crisis ecológica y que pide cuidar la creación divina.


Estudiantes unidos

Los alumnos de la escuela católica elemental St. Francis International realizan el máximo esfuerzo para mantener el sentido de comunidad con “reuniones virtuales”, en donde se “reencuentran” con sus compañeros y maestros para compartir sus experiencias en estos días de distanciamiento social. También tienen semanalmente actividades extracurriculares como un club de dibujo y un club de lectura, en donde aprovechan para descubrir el valor del arte e importancia de la lectura.

El director de la escuela informó que el consejo estudiantil ha organizado la semana virtual del “Espíritu Escolar” (21-24 de abril) para devolver la alegría a la época de Pascua durante la cuarentena.

“Hemos hecho un gran esfuerzo para celebrar los cumpleaños y eventos importantes tanto de los alumnos como de los miembros de nuestra comunidad. La necesidad de adaptarnos a una nueva realidad nos ha provisto de oportunidades para crecer como equipo y como comunidad”, puntualizó Tobias A. Harkleroad.

Asimismo, destacó es espíritu de compañerismo de los estudiantes, quienes aprovechando las redes sociales se ayudan unos a otros a encontrar las clases, se recuerdan los horarios, se envían mensajes de textos para animarse a ir a clase.


Espíritu franciscano

El director de St. Francis Internacional resaltó que la escuela es una familia franciscana, lo cual implica ayudar a todos, especialmente al que menos tiene. “Nuestro personal del programa de nutrición se puso a trabajar, preparando comidas para las familias necesitadas, pero nos dimos cuenta de que la necesidad en el barrio hispano de Langley Park era muy grande y cambiamos nuestro enfoque y ahora distribuimos allí más de 2,000 comidas cada martes y jueves”.

Harkleroad dijo que todas estas acciones han sido posible gracias al programa de nutrición y la asistencia solidaria de maestros, empleados de la escuela, voluntarios y postulantes franciscanos.

Finalmente, recordó que San Francisco de Asís decía: “Predica el Evangelio en todo momento y cuando sea necesario utiliza las palabras”, por eso en la escuela nuestra evangelización empieza alimentando al hambriento, acompañando al triste, animando al solitario, haciendo a nuestros alumnos instrumentos de paz.