Obispo Mario E. Dorsonville:

"Con gran alegría recibimos la noticia de que nuestro Santo Padre, el papa Francisco, ha nombrado al arzobispo Wilton D. Gregory de Atlanta como el séptimo arzobispo de Washington. Esta refleja el amor del Santo Padre por nuestra Iglesia local, por cada uno de nosotros y, especialmente, por nuestras familias inmigrantes en la arquidiócesis”.

“El arzobispo Gregory, nuestro nuevo pastor, tiene una larga historia de trabajo pastoral y un servicio dedicado a la Iglesia de Estados Unidos en los últimos 35 años. Esperamos colaborar con el arzobispo Gregory en el desarrollo de su ministerio dentro de la arquidiócesis y oramos a nuestro Señor para que continúe ayudándole con su sabiduría y amor durante este tiempo de transición".

Obispo Roy E. Campbell, Jr.:

"Con profunda alegría recibí el anuncio de que nuestro Santo Padre nombró al arzobispo Wilton D. Gregory de Atlanta, como el próximo arzobispo de Washington. El arzobispo Gregory trae los regalos pastorales, espirituales, intelectuales y políticos necesarios para pastorear al pueblo de Dios en la Iglesia de Washington, que abarca la sede del gobierno de Estados Unidos de América”.

“He venido a conocer al arzobispo Gregory en los últimos dos años y he tenido la suerte de trabajar con él como miembro de los Obispos Católicos Afroamericanos de Estados Unidos. El arzobispo Gregory será capaz de identificarse y servir con compasión a todas las personas de esta arquidiócesis, quienes representan muy diversos orígenes étnicos, culturales y sociales. Espero poder trabajar estrechamente con él en su ministerio de dirigir y sanar a todos los que conforman esta Iglesia y esta comunidad ".

Obispo Michael W. Fisher:

"Con gratitud y alegría, acojo con satisfacción el anuncio de que nuestro Santo Padre ha nombrado al arzobispo Wilton D. Gregory, arzobispo de Atlanta como el nuevo arzobispo de Washington. La gente buena de la arquidiócesis de Washington estará bien servida por el liderazgo comprobado del arzobispo Gregory y su cuidado pastoral.

“Su experiencia y orientación como presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos durante la adopción de la Carta para la Protección de Niños y Jóvenes será esencial en el continuo compromiso de nuestra Iglesia con la sanación y la rendición de cuentas. El nuevo arzobispo estará pastoreando diversas parroquias con clérigos celosos y llenos de fe y laicos dispuestos a ayudarlo en su ministerio”.

"Ofrezco mis más sinceras oraciones y apoyo al arzobispo Gregory mientras asume esta nueva posición de liderazgo dentro de la Iglesia. Espero poder ayudarlo a satisfacer las necesidades pastorales de nuestra arquidiócesis. Que el Señor Jesús y su madre, María, lo guíen y protejan”.