Miles de personas se sumaron la noche del miércoles a más de 35 vigilias en todo el país para recordar a las víctimas del tiroteo de El Paso (Texas), y condenar la retórica de la Casa Blanca contra los inmigrantes e hispanos.

 "Nosotros pasamos de ser los chivos expiatorios de los supremacistas blancos a ser el objetivo de estas personas, este ataque es el resultado concreto de la política de nacionalismo blanco de Trump", dijo a Efe Pablo Alvarado, director de la Red Nacional de Jornaleros (NDLON), quién participó en la manifestación en Pasadena, California.

 Las acciones, que se dieron de costa a costa, se enfocaron en destacar los constantes ataques a la comunidad latina del Gobierno del presidente Donald Trump, que supuestamente han exacerbado el sentimiento en contra de la comunidad inmigrante e hispana.

 La cadena de vigilias y manifestaciones comenzó en la ciudad de El Paso, donde cientos de personas se congregaron en el parque Washington para repudiar las acciones del presunto tirador, Patrick Crusius, y la visita del mandatario a la ciudad este miércoles.

 "Hoy estamos aquí en solidaridad con todas las familias que están de duelo, y decirles que no están solas, que sentimos su dolor y que tienen nuestro apoyo", dijo frente a la multitud Gabriela Castañeda, directora de comunicaciones de Border Network for Human Rights.

 "Pero también queremos decir que Trump no es bienvenido en El Paso, que sus palabras tuvieron consecuencias, y que él es responsable de esta masacre", añadió la activista, que recibió el apoyo de los cientos de asistentes y de seguidores por las redes sociales.

 El tiroteo de El Paso, que cobró la vida de 22 personas, ocho de nacionalidad mexicana, ha sido considerado el ataque "más letal" contra latinos en el último siglo en Estados Unidos.

 En mismo sentimiento de dolor y de repudió al tiroteo y la supremacía blanca se dio en 38 lugares alrededor del país, en estados tan alejados de la frontera sur como Washington o Maine.

 En Long Island, Nueva York, la vigilia revivió momentos pasados: "Nuestra comunidad ya puso muertos en estos ataques de odio y de supremacía blanca", dijo a Efe, Nadia Marín Molina, codirectora de NDLON, encargada de organizar las acciones en la costa este del país.

 Marín Molina se refirió así al asesinato del ecuatoriano Marcelo Lucero el 8 de noviembre del 2008. El inmigrante fue emboscado por un grupo de jóvenes blancos que lo golpearon y apuñalaron como parte de un ritual de "cazar hispanos", según documentos revelados en el juicio contra los sospechosos.

 "Igual que ahora, acusaban a los inmigrantes de los aumentos del crimen, de quitarles los trabajo a los blancos, ya es hora de que aprendan la lección o esto seguirá sucediendo", subrayó Marín Molina.

 En Nueva Jersey, Diana Mejía, vocera de la organización Wind Of the Spirit, contó a Efe que decenas de vecinos del condado de Morris se reunieron a hablar sobre el miedo que vuelve a tomarse las calles de esa zona y del país

 "Hay miedo, pero también hay espíritu de resistencia, hoy leímos los nombre de las víctima y respondimos 'presentes' porque así es como debemos unirnos frente a este ataque", reiteró Mejía, de origen colombiano.

 En Chicago, más de dos centenares de personas, entre activistas y religiosos se reunieron para urgir a la comunidad a que se una, se informe y proteste contra cualquier manifestación de supremacía blanca.

 En estas manifestaciones no sólo se escuchó el nombre de Trump como supuesto responsable del tiroteo, en la vigilia de Pasadena (California), Alvarado señalaba al asesor presidencial Stephen Miller, como uno de los promotores de la supremacía blanca.

 "Las separaciones de familias, mantener a niños encarcelados, los ataques contra los refugiados son producto del nacionalismo blanco de Miller", sentenció Alvarado.

 "Pero nosotros no vamos a responder con odio, sino con unidad y vamos a ganar esta pelea con actos de paz", agregó.

 Por su parte Castañeda dijo a Efe que el movimiento y la comunidad "necesita que Trump reconozca que ha estado mintiendo sobre la frontera y sobre las comunidades hispanas, y que ese sería un comienzo". EFE