La tercera edición de la celebración del Día Mundial de los Pobres, instituido por el papa Francisco para dar un signo de atención e inclusión a las personas que viven diariamente al margen de la sociedad se celebrará hasta el 17 de noviembre en la sede del Vaticano.

En esta ocasión también se repetirá la experiencia del Ambulatorio Médico en la Plaza de San Pedro, el mismo que estará situado en el lado izquierdo de la Plaza, donde durante esta semana se realizaran consultas médicas, tratamientos y análisis clínicos totalmente gratuitos para todas las personas indigentes que normalmente tendrían enormes dificultades para acceder a este tipo de servicio.

Gracias al apoyo de importantes organizaciones de salud y a la difusión que año tras año gana la iniciativa, esta vez se han incrementado las especialidades médicas disponibles que serán: medicina general, cardiología, diabetes, dermatología, reumatología, enfermedades infecciosas, ginecología, oftalmología, podología, vacunación contra la gripe y ecografías. La estructura estará en funcionamiento hasta el domingo 17 de noviembre.

Los servicios prestados en esta estructura son fruto de la generosidad de algunos entes que  ya han colaborado con el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, organizador y promotor del evento, junto con otros nuevos que se han sumado este año. En concreto, no sólo la Dirección de Salud e Higiene del Estado de la Ciudad del Vaticano, sino también los especialistas de la Universidad Católica - Policlínico Gemelli, la Universidad de Tor Vergata y el Polo de Asistencia y Casa de Cuidados de la Sagrada Familia, el Hospital S. Giovanni - Addolorata, el INMP - Instituto Nacional para la Promoción de la Salud de las Poblaciones Migrantes y la Lucha contra las Enfermedades de la Pobreza, han aportado una valiosa ayuda.

El domingo 17 de noviembre, a las 10.00 de la mañana, el papa Francisco celebrará la Santa Misa en la Basílica de San Pedro con la presencia de los pobres, acompañados de algunas asociaciones de voluntarios, y abierta a todo el pueblo de Dios. Al final de la Misa tendrá lugar el habitual almuerzo con el Santo Padre y 1.500 personas pobres, invitadas al Aula Pablo VI del Vaticano, que habilitará para la ocasión un gran comedor con 150 mesas, para un almuerzo festivo en su honor. Los 1.500 pobres provienen de Roma, de las diócesis del Lacio y de otras diócesis de Italia. El almuerzo lo ofrece Roma Cares. Al final del mismo, todos los participantes recibirán regalos por parte de algunas Instituciones italianas: algunos paquetes de pasta, por parte de la marca La Molisana y de aceite, regalo de Coldiretti. 

El almuerzo con los pobres que tiene lugar en el Vaticano, se hará también, como signo de inclusión, en cada parroquia y organización voluntaria que se haya unido a la iniciativa, tanto en Roma e Italia como en el resto del mundo, dependiendo de sus posibilidades. Vaticano News