La comunidad hispana ha sido una de las más vulnerables a la COVID-19 en Estados Unidos por su "alta incidencia" de enfermedades pulmonares, y se presenta además como un blanco de estafadores que buscan apropiarse de las ayudas federales, detallaron este miércoles expertos durante una videoconferencia organizada por la entidad sin ánimo de lucro AARP (Asociación Estadounidense de Personas Retiradas).

En lugares de alta densidad latina como California, los hispanos representan 68 por ciento de las muertes por coronavirus en adultos de entre 18-49 años, detalló la AARP, que atiende las necesidades e intereses de las personas mayores de 50 años.

Explicó que esta situación obedece a "las diferencias socioeconómicas" que existen en las comunidades hispanas que las hacen más propensas a padecer enfermedades como diabetes o problemas cardiovasculares, mientras que el mayor riesgo para ellas son los problemas respiratorios.

Además de la salud, la videoconferencia, moderada por la periodista María Elena Salinas, trató el impacto de la pandemia en las finanzas personales de los hispanos y los riesgos de ser víctimas de estafas.

"Los latinos tenemos una incidencia más alta de enfermedades pulmonares; (es) la causa número uno de muerte en hombres, y la número dos en mujeres latinas es el cáncer pulmonar", explicó el médico cubano Pedro José Greer, decano de Asuntos Académicos de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) durante la videoconferencia.

El especialista dijo además que los latinos enfrentan además un menor acceso a las instalaciones médicas, lo que agrava su situación.

Según AARP, los afroamericanos e hispanos están siendo afectados de forma desproporcionada por la COVID-19.

"Los datos son claros y han sido claros durante las últimas décadas: los afroamericanos, latinos y otros grupos minoritarios se enferman más y mueren más jóvenes", señala Stephen Thomas, experto sanitario de la Universidad de Maryland, según un informe de AARP.

EL ATAQUE AL BOLSILLO

Por otro lado, la organización pidió al Gobierno del presidente Donald Trump agilizar el envío del alivio federal por el coronavirus y alertó a los latinos de estafas.

La vicepresidenta de seguridad financiera de AARP, Cristina Martín Firvida, lamentó que algunos ciudadanos no recibirán sino hasta finales de agosto o septiembre el estímulo federal aprobado por el Gobierno estadounidense como parte de la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica de Coronavirus (CARES).

"Entendemos que esta crisis sanitaria se ha convertido en una crisis económica, ya que ese dinero hace falta y los hogares que pueden recibirlo tienen mucha necesidad", manifestó.

Según una encuesta del Centro de investigaciones Pew, cerca de la mitad (49 %) de los hispanos consideran que ellos o alguien en su hogar sufrieron una reducción de salario o pérdida de empleo -o ambas- debido al brote, comparado con el 33 por ciento de la población general.

A eso se suma que solo 16 por ciento de los hispanos pueden trabajar de forma remota, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos.

Por otro lado, Karina Flores, directora del programa contra el fraude de AARP, hizo un llamado a los latinos a estar alertas contra estafadores que buscan apoderarse del estímulo federal. "Es más necesario que nunca estar alerta", dijo.

"Si las personas conocen de una estafa específica son 80 por ciento menos propensas a interactuar con el estafador y de llegar a hacerlo son 40 por ciento menos probables de caer en la estafa", abundó.

FALTA DE TRANSPARENCIA EN GERIÁTRICOS

La pandemia, según AARP, ha impactado no solo los hogares para personas de la tercera edad, sino a "más de 40 millones de cuidadores familiares que ayudan a la gente mayor de su entorno" en todo el país.

Esta organización ha criticado, por otro lado, la "falta de transparencia" en los hogares geriátricos del país y urgido a divulgar los nombres de las instalaciones con casos de coronavirus, a lo que han accedido Florida, Illinois y Nueva Jersey.

"Miles de estos lugares han experimentado un brote de coronavirus, lo que causa miedo y angustia para las familias y seres queridos de quienes han fallecido a causa del virus o han sido infectados", señaló AARP.

En estados como Florida, donde 20,5 por ciento de la población supera los 65 años, según las estimaciones del censo nacional, este grupo poblacional es uno de los más vulnerables debido a sus padecimientos preexistentes.

Según las últimas cifras del Departamento de Salud de Florida, al menos 369 personas, entre residentes y trabajadores, han fallecido en hogares geriátricos debido a la COVID-19. EFE