El COVID-19 ha creado una emergencia en todas las instituciones escolares del país que afecta directamente a miles de niños y familias hispanas. En la escuela católica elemental Sagrado Corazón de la Arquidiócesis de Washington se ha implementado con éxito un programa especial de educación “on line” que involucra no solo el cumplimiento estricto del programa académico, sino que también la participación de los padres de familia. 

Elise Heil, directora de la mencionada escuela, dijo que tanto profesores como estudiantes se han adaptado rápidamente al uso de la tecnología a la hora de escuchar clases y de cumplir con los deberes asignados.

“Gracias a Dios el aprendizaje a distancia va muy bien. Los maestros son muy creativos y los estudiantes tan receptivos, que en todos los grados se están cumpliendo con las exigencias académicas requeridas para el presente año. La ayuda que nos prestan los padres de familia contribuye a cumplir con los objetivos mientras estemos fueras de las aulas”, comentó Heil.

La directora señaló que durante los días de clases maestros y consejeros escolares no solo se conectan con los estudiantes para el dictado de clases, sino que realizan llamas telefónicas para absolver las preguntas de los niños o conversar con los padres de familia para asegurarse que tengan todo lo que necesitan desde material de trabajo hasta acceso a computadoras portátiles. 

“Es realmente hermoso ver cómo nuestra comunidad escolar se mantiene unida y dispuesta para apoyarse mutuamente. El COVID-19 nos obliga a adaptarnos a una nueva realidad educativa, en donde los instrumentos informáticos y los ambientes de una vivienda se convierte en recursos imprescindibles”, manifestó la directora de la escuela católica Sagrado Corazón.

Mucha creatividad

Heil explicó que además del trabajo escolar regular que se asigna cada día, los maestros planearon algunas actividades espirituales, así como algunas asignaciones divertidas antes y después de Semana Santa.

“Todos los miembros de la escuela participamos de la iniciativa “Orando Juntos en Zoom”. Tuvimos servicios de oración en el aula virtual y luego hicimos una "excursión" al Monasterio Franciscano, donde rezamos juntos las estaciones de la cruz. Los maestros prepararon en PowerPoint con fotos e hicimos que las familias rezaran juntas”, indicó la educadora.

Asimismo, recordó que todos los estudiantes se emocionaron con la realización de las “Ceremonias de Premiación en Zoom” al concluir el tercer trimestre y todos recibieron sus certificados de “honor roll” por correo electrónico.

La directora se mostró muy sorprendida con la respuesta positiva de los padres de familia del “chat de café para padres”, quienes aprovecharon para hacer preguntas y pedir ayuda de todo tipo durante estos tiempos difíciles.

“Hoy nuestros estudiantes saben que pueden realizar ejercicios físicos o desarrollar trabajos de arte, música y divertirse de manera sana son viables gracias al mundo digital. Lo bonito es que todos comparten sus experiencias haciendo proyectos denominados “Fuera de Línea”, en donde se comparten fotos y videos con sus maestros”, enfatizó Heil.

Finalmente, dijo que todos los estudiantes aprovecharon sus “vacaciones de primavera virtuales” para realizar “viajes” al alrededor del mundo, lo cual incluyó visitas a el Vaticano, Disney World, la Estación Espacial Internacional y hasta clases de buceo en la isla de Barbados.