La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) calificó esta semana de "pantomima" la forma en que el país está manejando las peticiones de asilo de los centroamericanos que esperan en México y que se ven obligados a defenderse ante un juez por videoconferencia, en vez de hacerlo en persona.

 El colombiano Luis Ernesto Vargas, encargado de migración dentro de la CIDH, consideró "muy dramática" la situación que ha provocado el plan "Quédate en México", que obliga a los centroamericanos a esperar en territorio mexicano a que se resuelvan sus casos de asilo en el país y a comparecer desde la distancia ante jueces migratorios estadounidenses por videoconferencia.

 "Entonces, ustedes entenderán ¿Qué clase de pantomima es eso de las audiencias donde la población migrante es maltratada de la manera más abyecta? Perdónenme, pero es que es demasiado agresiva la situación que se les impone a ellos", dijo Vargas, visiblemente frustrado.

 Vargas consideró que, en esas videoconferencias, los migrantes "lo único que reciben es la intimidación del poder inmenso" de EEUU, pero no reciben ninguna garantía judicial, se ven privados de su derecho al debido proceso y no pueden procesar adecuadamente sus peticiones de asilo, en violación de la ley internacional.

 Vargas y otros miembros de la CIDH visitaron la frontera con México entre el 19 y 23 de agosto pasado, y examinaron las condiciones de recepción de los migrantes, su acceso al asilo y a la protección judicial, así como las condiciones en las que son detenidos.

 Durante esa visita, los miembros de la Comisión intentaron asistir de forma infructuosa a una vista judicial, en la que un migrante desde la localidad mexicana de Laredo compareció ante un juez de San Antonio (Texas) que le tomó declaración, pese a estar a más de 250 kilómetros de distancia.

 "Simplemente queríamos ver cómo se hacía una audiencia por internet", explicó Vargas.

 El equipo de la CIDH, identificado con chalecos del organismo, llegó a Laredo, entró en la sala donde estaba el migrante y, entonces, el juez que aparecía en una pantalla les pidió que se fueran.

 "Al juez le pareció que era algo inaudito que quisiéramos estar allí. Y ¡fuimos expulsados por un juez por internet!", recordó enfadado Vargas.

 "Y digo yo -añadió- si esto se lo hacen a una comisión que tiene la responsabilidad de la CIDH en todo el continente, entonces no entendemos siquiera cómo harán con las personas migrantes".

 La CIDH, el organismo que vigila los derechos humanos en las Américas, celebra en estos días en Washington su 173° periodo de sesiones que tiene como protagonista la migración, el asilo y los intentos de los Estados para restringir ese derecho. EFE