A pesar que la pandemia del COVID-19 obliga a miles de fieles católicos a respetar el confinamiento familiar y mantener el distanciamiento social, los catequistas de la parroquia St. Catalina Laboure de Wheaton (Maryland) se las han ingeniado para continuar con el programa de educación religiosa “on line”. El último fin de semana 150 familias sincronizaron sus computadoras o teléfonos inteligentes para escuchar las clases y nos descuidar su formación religiosa.

Joaquín Trejo, director de educación religiosa de la citada parroquia, dijo que la situación actual obliga a no descuidar los módulos catequéticos de los fieles hispanos y ahora se están dictando las clases por internet, en donde participan tanto padres de familia como todas las personas que viven en la casa.

“La semana pasada con un grupo de padres de familia desarrollamos el tema ‘Todo Hombre es mi Hermano, todos somos hijos del mismo Padre’. Con un segundo grupo reflexionamos bajo el título ‘Decídete por Cristo, sígueme y los convertiré en pescadores de hombres’. Tuvimos la bendición que 150 familia se pusieran ‘on line’ para seguir las clases”, señaló Trejo.

También comentó que para este fin de semana se han programado las clases “Comulgamos con Jesús y los hermanos” y “La Eucaristía nos impulsa al compromiso”, lo cual lleva a los catequistas a realizar llamadas a cada uno de los participantes y motivarlos para que estén listos a reflexionar sobre las enseñanzas de Jesús. 

Asimismo, recordó que el domingo pasado se realizó una jornada especial de “Adoración a la Eucaristía” desde los autos de los fieles, quienes desde los estacionamientos pudieron adorar al Santísimo que se encontraba sobre un altar levantado en los jardines parroquiales.

“Los fieles hispanos son fieles a las tradiciones religiosas. Es por eso que aprovechando la celebración de la Divina Misericordia.