CASA anunció este martes el Fondo de Solidaridad CASA, una nueva iniciativa que brindará asistencia económica a los miembros vulnerables de la organización que necesiten ayuda con urgencia, como resultado de la pandemia de COVID-19. CASA tocará puertas a su amplia lista de activistas y red de aliados para solicitar contribuciones para el Fondo de Solidaridad CASA, las que podrán hacerse a través de la página web.

Las contribuciones que se recauden se distribuirán a través de tarjetas de débito, y pueden ser usadas para cubrir los costos de alimentos, medicamentos y otras necesidades inmediatas. Muchos miembros de CASA son trabajadores inmigrantes, cuya fuente de ingreso ha sido comprometida por la crisis del COVID-19. Otros son trabajadores esenciales que no cuentan con un seguro de salud. La inmensa mayoría de los miembros de CASA han sido excluidos del proyecto de ley que proveerá un estímulo económico por el impacto de la pandemia del coronavirus. Sin embargo, quienes no califican para los cheques de este estímulo económico han sido los primeros en brindar sus donativos.

“Cientos de miembros de la comunidad están sufriendo a medida que la situación de COVID-19 empeora. Carecen de equipo de protección para asuntos tan simples como ir al supermercado, así como los recursos para proporcionar alimentos a los adultos mayores y a los niños. Mientras los líderes en Washington niegan nuestra humanidad, nuestras comunidades y simpatizantes se levantarán en solidaridad hacia nuestros hermanos y hermanas inmigrantes, quienes carecen de recursos para superar esta pandemia,” dijo Gustavo Torres, Director Ejecutivo de CASA.

Los miembros de CASA que son más vulnerables durante esta pandemia son:

  • Inmigrantes y refugiados que laboran en trabajos esenciales, que son indispensables para apoyar la lucha contra el virus, y que luchan para cubrir sus gastos a fin de mes (empleados de limpieza y mantenimiento, cajeros en supermercados y bodegas, personal de confección y entrega de alimentos, etc.)
  • Trabajadores inmigrantes desplazados temporalmente (empleados de limpieza y mantenimiento, trabajadores de la construcción, personal en pequeñas empresas y minoristas no esenciales, etc.)
  • Inmigrantes sin cobertura de seguro de salud.
  • Personas que necesitan medicamentos para tratamientos esenciales (diabetes, diálisis, cáncer, hipertensión, asma, etc.)
  • Familias de bajos ingresos con niños menores de 5 años y las personas sin hogar

“Lo que hace especial al Fondo de Solidaridad CASA, es que los miembros de nuestra organización, nuestro equipo de trabajo y donantes están todos poniendo de su bolsillo para ayudar a quienes más duro golpea esta crisis,”, indicó Gaby Hernández, miembro de CASA. “Hoy soy yo quien hace una contribución a esta iniciativa, pero tal vez mañana alguien más podría hacer lo mismo por mí, porque somos una sola comunidad y nos apoyamos solidariamente unos a otros.”