Activistas, líderes religiosos y miembros de la comunidad iniciaron esta semana la Caminata del Migrante, un recorrido anual por la ruta que siguen los inmigrantes indocumentados en el desierto de Arizona que tiene como fin recordar a los miles que han fallecido en el intento.

 Este año alrededor de 55 personas caminarán 75 millas desde la población fronteriza en Sasabe, en Sonora (México), hasta la ciudad de Tucson, donde se espera que lleguen el próximo domingo.

 "Cada año que he participado en la Caminata del Migrante tengo la esperanza que sea la última", dijo a Efe Mohyeddin Abdulaziz, que secunda esta iniciativa desde hace una década.

 Y agregó: "cada día tengo la esperanza que nuestro gobierno termine con las políticas inhumanas que han resultado en la muerte de cientos de personas inocentes que han fallecido en nuestra frontera, sin embargo la militarización de nuestra frontera continua y se intensifica cada día".

 Antes de dirigirse a la frontera, el grupo se reunió esta mañana en la iglesia Shalom Mennonite Fellowship de Tucson.

 Allí llevaron a cabo una conferencia de prensa para recordar a los miles de inmigrantes que han muerto en la frontera, incluyendo a los cinco menores fallecidos en los últimos meses mientras se encontraban bajo custodia de la Patrulla Fronteriza.

 El grupo estima que desde 1990 más de 7.000 hombres, mujeres y niños han muerto a lo largo de la frontera entre los Estados Unidos y México.

 En el año 2018 se recuperaron los restos de 150 personas solo en la frontera de Arizona.

 "Esta administración está implementando políticas que están teniendo un efecto devastador entre todos aquellos que están llegando a solicitar refugio, separando familias, poniendo a niños en jaulas, deportando a padres sin sus hijos", dijo a Efe Kat Rodríguez, voluntaria en uno de los refugios que reciben inmigrantes en esta ciudad.

 Rodríguez, una de las organizadoras de la caminata desde que comenzó en el año 2004, indicó que a medida que se aproxima el verano, el riesgo de que haya más muertes en la frontera aumenta.

 La caminata reúne cada año a persona de diferentes nacionalidades, grupos étnicos y creencias religiosas. EFE