Los proyectos de ley para otorgar licencia de conducir a cientos de miles de migrantes indocumentados avanzaron la noche del miércoles en las legislaturas de Virginia y de Massachusetts después de años de brega por parte de grupos activistas.

 "Ha sido una victoria y ahora la iniciativa avanza hacia la votación en el Senado", dijo a Efe Edgard Aranda Yanoc, presidente de la Coalición de Organizaciones Latinas de Virginia (VACOLAO, en inglés).

 En Virginia, el Comité de Asignaciones del Senado tenía a su consideración dos iniciativas que otorgaban a los indocumentados un documento para conducir, pero mientras una estipulaba la licencia común para todos los conductores, la otra ofrecía una "tarjeta de privilegio", exclusiva para migrantes indocumentados.

 "Aprobaron la licencia de conducir común, lo cual es otro triunfo. Es lo que buscábamos", agregó Aranda.

 La prolongada campaña por las licencias en Virginia recibió un aliento importante cuando en noviembre pasado los demócratas, por primera vez en un cuarto de siglo, ganaron la mayoría en ambas cámaras de la Asamblea General, dando mayor apoyo político al gobernador Ralph Northam, también demócrata.

 Las promotoras de las iniciativas fueron la senadora Jennifer Boysko y la delegada Elizabeth Guzmán, ambas demócratas y del distritos en el norte del estado.

 En Boston, donde una docena de activistas realizaron una huelga de hambre desde el lunes reclamando la legislación, el Comité de Transporte del Senado de Massachusetts recomendó la aprobación del proyecto de ley, que pasa ahora al Comité de Medios y Arbitrios, el último trámite antes de que la legislación llegue al pleno de ambas cámaras.

 "Vamos a celebrarlo", dijo a Efe Amelia Pinal, del Movimiento Cosecha, grupo que organizó la protesta ante la sede de la Asamblea legislativa en la capital de Massachusetts. "Hemos bregado por esto muchos años y es la primera vez que la iniciativa llega tan lejos", agregó.

 "Llevamos 15 años en esta lucha", dijo a Efe Rosa, una salvadoreña que participa en el ayuno en esa ciudad de Massachusetts y que prefirió no dar su apellido.

 La mujer, madre de tres niños y que vive en la ciudad de Worcester, explicó que cada día debe levantarse temprano para llevar a sus hijos a la niñera, luego toma un bus para un viaje de 15 minutos hasta una estación donde ha de tomar otro vehículo del transporte público para 15 minutos más de viaje.

 "El bus no me deja cerca de la panadería donde trabajo", agregó. "Tengo que caminar otros 10 minutos. Y luego lo mismo para volver a casa".

 Al menos 15 de los 50 estados han aprobado leyes que permiten que los migrantes que no tienen documentos para su residencia legal tengan licencias para conducir.

 La iniciativa en Boston, que no había logrado avanzar en múltiples sesiones legislativas, encaraba este miércoles el plazo para que el Comité de Transporte diera luz verde para una votación en el pleno de la cámara, y Pinal explicó que si ese comité no aprobaba hoy la legislación, el proyecto "muere".

 La Dirección de Vehículos Automotores de Virginia calculó en 2017 que unas 250.000 personas se beneficiarían con una licencia para conducir, mientras que los promotores de a legislación en Massachusetts indican que hay unos 185.000 indocumentados que podrían obtener ese permiso.

 La falta de una licencia para conducir vehículos "afecta especialmente a la gente trabajadora, a quienes tienen que desplazarse por un empleo, las amas de casa que llevan los niños a la escuela, al médico o van de compras", dijo Aranda a Efe. "En su gran mayoría los afectados son latinos, pero también hay una numerosa población asiática en esta situación", añadió. EFE