La pandemia del coronavirus ha desencadenado un aumento de casos de violencia doméstica contra la pareja, los hijos y los ancianos. El estilo de vida cambió y la irritabilidad va en aumento debido a factores como el desempleo, los problemas financieros, el encierro, las noticias negativas, la frustración de convivir tantos en un espacio pequeño, trabajar en casa combinando los quehaceres con las tareas escolares, las restricciones que no permiten compartir en la parroquia ni actividades de entretenimiento ni socializar. 

La combinación de estos y otros factores ha hecho que la presión aumente en el hogar, originando descontrolados comportamientos que pueden entrar en la categoría de abuso.

Una de cada cuatro mujeres y uno de cada nueve hombres experimentan grave violencia física por parte de su pareja -según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). 

Casi 700 mil niños son abusados en Estados Unidos cada año -según National Children’s Alliance.

En algunas ciudades se ha reportado más del doble del número habitual de llamadas a la policía, a las líneas telefónicas de ayuda o a los servicios de apoyo. La línea telefónica nacional para reportar violencia doméstica (National Domestic Violence Hotline) está recibiendo muchas llamadas de víctimas de violencia doméstica que argumentan que la crisis del COVID-19 está influyendo en parejas abusivas para aumentar el control y el abuso. 

En respuesta, esta línea nacional y la fundación "NO MORE Foundation" están ampliando significativamente su campaña pública de sensibilización y acción, denominada #Listeningfromhome (Escuchar desde casa).

La iniciativa tiene como objetivo aumentar la concientización de las personas sobre la violencia doméstica y alentarlas a obtener ayuda si experimentan o son testigos de incidentes de abuso doméstico. La campaña abarca redes sociales y 300 vallas publicitarias en más de 50 mercados de Estados Unidos. 

La campaña aconseja que las personas que son víctimas o testigos de abuso, llamen a la línea 1-800-799-7233 para buscar ayuda. Si es un caso en que la vida o bienestar de alguien está en peligro, se debe llamar a la policía al 9-1-1. Para detalles, visite nomore.org.

"Esta pandemia hace que muchas víctimas de violencia doméstica se encuentren atrapadas junto a sus abusadores bajo el mismo techo. Cualquier factor externo que añada estrés y tensión financiera, puede afectar negativamente a los sobrevivientes y crear circunstancias en las que su seguridad se vea aún más comprometida", se explica en un comunicado sobre la campaña.
"Los signos de abuso doméstico no siempre son visibles. Sin embargo, ahora que la gente está en casa, puede que escuchen más de lo habitual lo que sucede en las casas de sus vecinos. Queremos reclutar a estas personas como aliados en el esfuerzo por detener la epidemia de violencia doméstica, tanto ahora como más allá de esta crisis inmediata", dijo Pamela Zaballa, directora ejecutiva global de la fundación NO MORE Foundation.
"El aislamiento es una de las tácticas más fuertes que puede utilizar un abusador. Ya sea que usted sea un sobreviviente o alguien que se preocupa por un sobreviviente, la línea de llamadas está disponible para ayudarle a entender las mejores maneras de protegerse a sí mismo y apoyar a aquellos en riesgo".
A las víctimas de abuso doméstico se les hace difícil obtener acceso a ayuda debido al acecho y el control que experimentan. Pero el primer paso es que reconozcan el abuso, llamen por ayuda y den el paso de buscar apoyo con familiares o amigos.
"Durante este momento crítico, es importante que verifiquemos cómo están nuestros familiares, amigos y vecinos que pueden estar afectados. Si todos estamos pendientes de escuchar las señales de violencia doméstica, podemos salvar una vida", dijo Lyndsey Dearlove, directora de UK SAYS NO MAS.

"National Domestic Violence Hotline"atiende las 24 horas del día a través de llamadas, chats y mensajes de texto. Apoya y defiende a los afectados y ofrece una esperanza en tiempos de crisis. 

--Chat: loveisrespect.org

--Mensajes de texto: escriba 'loveis' y envíe a 22522

--Llamadas a 1-800-799-SAFE (7233) ó 1-866-331-9474.

--Ayuda online: TheHotline.org

"Durante la pandemia del coronavirus (COVID-19), los niños no tienen el contacto regular con los maestros y otros adultos que están entrenados para detectar las señales de abuso o negligencia", alertó la oficina de la gobernación de Maryland para prevención del crimen, jóvenes y servicios a víctimas.

“Es importante mantenerse vigilante en un momento en que se ha establecido cumplir con el distanciamiento físico", dijo Glenn Fueston, director de esa oficina gubernamental. 

Puso a disposición de las víctimas, un portal con recursos y servicios disponibles: http://goccp.maryland.gov/covid19-victim-resources/. Recomendó visitar el portal del Departamento de Servicios Humanos de Maryland: http://dhs.maryland.gov/reportchildabuse. Allí usted puede hacer una denuncia de violencia doméstica sin dar su nombre. Para reportar abuso infantil, visite: maryland.gov/reportchildabuse.

Igualmente, hay organizaciones comunitarias como Community Legal Services (CLS) que están abiertas para ayudar en estos casos de violencia doméstica.

"A pesar de que las oficinas y clínicas de CLS están cerradas debido a la pandemia de COVID-19, nuestro personal continúa trabajando de forma remota para brindar servicios legales a la comunidad", dijo Nora Eidelman, subdirectora de CLS del condado de Prince George, Maryland.

"Nuestro personal programa videollamadas y llamadas telefónicas para clientes que buscan asesoramiento legal de nuestros abogados en casos de derecho de familia, trabajadores y de inquilinos, peticiones de órdenes de protección u órdenes de paz, bancarrota, embargo de la propiedad y asuntos legales civiles en general. Continuamos asignando abogados a clientes para representación directa", agregó.

El horario actual de operación y asesoramiento legal es de lunes a viernes de 8 AM A 6PM. Los clientes pueden solicitar representación legal gratuita en línea en www.clspgc.org, por correo electrónico a [email protected] o por teléfono al (240)391-6370.
El cambio de vida empezó hace dos meses y, aunque los estados empezaron el proceso de reapertura, el ritmo de vida no volverá a ser el mismo de antes. Así que cada familia debe adaptarse a la nueva realidad, unirse para resolver problemas, hacer un esfuerzo por respetarse y comprenderse, dándole a cada persona en casa su tiempo y su espacio. No hay receta para afrontar los cambios en un mar de problemas donde se navega para sobrevivir, pero la violencia nunca es la solución.