El arzobispo Wilton Gregory conmemoró la fundación del sacerdocio y bendijo los aceites sacramentales, que se utilizarán en las parroquias de la Arquidiócesis de Washington, en la misa Crismal realizada en la catedral de San Mateo Apóstol, el 14 de septiembre.

En su primera misa Crismal, el arzobispo de Washington, Wilton Gregory, dijo que el sacerdocio de Jesucristo es un tesoro para el mundo que compartimos no sólo entre nosotros, sino más importante aún, con nuestros hermanos y hermanas por los que estamos llamados a amar en Su nombre.

Agregó que el sacerdocio de Jesús es la fuente misma de la unidad que compartimos, la verdadera unidad sacerdotal no es de ninguna moda el clericalismo y sólo los que son verdaderamente pobres tienen tal reclamo de trato preferencial en el corazón de la Iglesia.

Los sacerdotes están unidos en una sola fe, subrayó, aunque "nuestras opiniones religiosas son y seguirán siendo variadas" y que los sacerdotes "son y deben ser" diversos en cultura, gracia y origen étnico.

A pesar de esas diferencias, a sus hermanos sacerdotes les dijo: "Somos uno porque el Señor Jesús ha elegido, por sus razones aún desconocidas, llamarnos sus amigos".

También señaló que los sacerdotes y los obispos "se necesitan unos a otros más quizás hoy que nunca" y deberían verse unos a otros como "amigos, colegas y asociados".

La misa Crismal se celebra tradicionalmente durante la Semana Santa para conmemorar la fundación del sacerdocio por Jesucristo. Este año se retrasó casi seis meses debido a las medidas de cuarentena establecidas por los gobiernos locales para detener la propagación del coronavirus. 

Las misas públicas en la Arquidiócesis de Washington se han reanudado de acuerdo con las restricciones locales sobre el tamaño de las reuniones públicas.

En la misa Crismal, los sacerdotes asisten y renuevan sus promesas sacerdotales. Mas, debido a la pandemia, la misa se transmitió en vivo  y la asistencia se limitó al personal del clero, sacerdotes recién ordenados, los que celebraban aniversario de ordenaciones y representantes de las comunidades religiosas.

Los obispos auxiliares Mario Dorsonville, Roy Campbell Jr. y Michael Fisher, y el cardenal emérito de Washington, Donald Wuerl, concelebraron la misa Crismal.

Durante la misa, el arzobispo Gregory llamó a los sacerdotes "amados hijos" y les guió en la renovación de sus votos sacerdotales. A los laicos -sus "hijos e hijas más queridos"- les pidió que oraran por los sacerdotes y oraran por él.

En la misa, el arzobispo Gregory bendijo los aceites especiales que todas las parroquias de la arquidiócesis utilizarán para administrar los sacramentos el próximo año. Al bendecir los óleos, oró para que "todos los que son ungidos externamente con él puedan ser transformados interiormente".

Los óleos consagrados se utilizarán para los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Unción de los Enfermos, y también se utilizarán durante el sacramento de las Ordenes Sagradas, cuando se ordenen nuevos sacerdotes.