El Departamento de Salud de Estados Unidos (HHS) hizo pública esta semana una norma que permite al personal médico optar por no participar en abortos, esterilizaciones o suicidios asistidos por objeción de consciencia.

La norma, que entrará en vigor en 60 días, "refuerza" más de 25 leyes aprobadas en el Legislativo y "cumple con una promesa del presidente, Donald Trump, de promover y proteger los derechos a la libertad religiosa y de consciencia", plasmada en una orden ejecutiva que firmó en mayo de 2017, detalló el HHS.

El Departamento de Salud "protege" así a proveedores e individuos de "proveer, participar o pagar" servicios como los abortos -autorizados en todo el país-, las esterilizaciones o suicidios asistidos, que son legales en algunos estados.

"Esta norma garantiza que entidades y profesionales de la salud no sean acosados fuera del campo de la atención médica porque se niegan a participar en acciones que violan su conciencia, incluido terminar con vidas humanas", dijo en un comunicado el director de la Oficina de Derechos Civiles del HHS, Roger Severino.

En EEUU el aborto es legal a la práctica desde que en 1973 el Tribunal Supremo declaró inconstitucional cualquier interferencia del Estado en la decisión de la mujer sobre el embarazo. EFE