El constante miedo al contagio, la angustia, la soledad y otros factores del nuevo estilo de vida marcado por el aislamiento, han incrementado el número de enfermos mentales.
Y, el deterioro de la salud mental es tan importante como cualquier otro problema ocasionado por el coronavirus. No lo descuide, dijeron los expertos durante un reciente foro de salud auspiciado por el Consejo Nacional Hispano del Adulto Mayor (NHCOA).
Mantener una óptima salud física y mental es un reto durante esta pandemia, así como tratar a los parientes con demencia y hacer una planificación anticipada de los cuidados de salud en un clima de preocupación generalizada.
El Covid-19 puede resultar estresante para muchos, despertar temor y ansiedad. Pensar en lo que podría suceder, puede resultar abrumador para algunos y suscitar emociones muy fuertes en niños y adultos. Entonces, la gente se siente aislada, sola y deprimida.
Ese fue el punto de partida del foro comunitario virtual: cuidando nuestra salud, realizado esta semana.
Preocupada por el aumento del índice de suicidios, la doctora Luz Garcini destaca que hay que propiciar un enfoque más integral del ser humano, considerando la conexión entre cuerpo, mente y espíritu para mejorar nuestra salud.
"Es esencial aprender a cuidarnos a nosotros mismos, para tener energía, comprensión, empatía con los demás, para poder cuidar a otros", dijo Garcini, quien es catedrática del centro para ciencias de la salud de la Universidad de Texas.
Cuando estamos estresados -dice- surgen problemas en las relaciones interpersonales y se suscita una gama de emociones que es importante explorar dentro de nosotros. Se refiere al enojo, la desesperación, el fastidio, las frustraciones. 

"Hay que aprender a identificar y aceptar las emociones, hay que tener compasión con nosotros mismos y normalizarlas. Es entonces cuando entenderemos cómo se sienten los demás", señaló la experta.
Si los síntomas interfieren con las actividades diarias y no tienen explicación médica, entonces son síntomas de estrés. Es clave -dice- detectarlos y monitorearlos. "Hay que poner atención a los comportamientos, hábitos de comer y dormir, cómo nos relacionamos con los demás", agregó.
"Hay que aprender a identificar cuando el estrés se manifiesta de modo físico", explicó poniendo como ejemplo el insomnio. "También hay que aprender a identificar los detonantes, lo que irrita. Si después de ver las noticias te sientes tenso, pues ese es un indicador y un comportamiento que se puede cambiar".
Para reducir el estrés, recomendó hacer ejercicios, buena respiración, leer un libro, meditar, llamar a alguien de confianza y alejarse de personas tóxicas. "A veces hay personas que nos irritan, entonces uno debe decidir alejarse. Eso es proteger tu salud mental y cuidarte a ti mismo", subrayó la profesora universitaria.
Aconseja ampliar las perspectivas, analizar de dónde viene uno y adónde va, aprender a navegar en la tempestad.
"Las personas mayores deben recordar cómo han superado crisis anteriores. Esto va a ayudarles a encontrar formas de salir de esta crisis actual del coronavirus. Hay que pensar en aquello que te hace salir adelante".
Es importante que los adultos mayores encuentren un sistema de apoyo: "Hay que ayudarlos a que tengan acceso a la tecnología, que participen en grupos donde puedan expresarse".
El Covid-19 ha desatado el temor en la población y la gente se plantea: "Si me enfermo, quién me va a cuidar". Hay que recordar qué aunque estemos aislados en casa, no estamos solos. Siempre hay familiares, amigos, vecinos, parroquianos de su iglesia, voluntarios de organizaciones comunitarias, dispuestos a tenderle una mano, dejarle alimentos en la puerta o simplemente escuchar.
Las dinámicas han cambiado, pero hay acceso a información, dijo la experta advirtiendo que las redes sociales no son aconsejables. "Nos inundan de información que nos crea más ansiedad, nervios, depresión, pánico y confusión. Aléjese de eso y busque fuentes de información confiables, para mantener la calma y estar informado".
Garcini afirma que al aplicar estas estrategias, se podrá enseñar a los demás a desarrollar estas habilidades. "Y si sientes que no puedes afrontar los problemas, es importante buscar ayuda profesional. Hay tratamientos que te pueden abrir puertas y cambiar la vida".
Condición: demencia
En medio de la pandemia, es un reto cuidar a personas mayores con enfermedades crónicas físicas o mentales como Alzheimer.
Si ese es el caso, hay que planear con anticipación para ocasiones en que el cuidador principal se enferme y comprar medicinas para más días, dijo Alejandra Pulido, gerente de educación y apoyo familiar de la Asociación Alzheimer (alz.org).
En esta era de crisis de salud, es común que restrinjan el acceso de visitantes a los asilos. "Entonces, pregunte sobre los procedimientos del establecimiento y cómo puede mantener el contacto con su familiar. Tal vez puede comunicarse por video chat, llamadas, correo electrónico, carta o verlo por una ventana", dijo instando a ser creativos.
Algunas familias tal vez decidan que el paciente estará más seguro en casa. En ese caso, hay que proveerle el cuidado necesario, contratar un proveedor de asistencia a domicilio y considerar el nivel de riesgo de contagio. Recomendó elaborar un plan diario teniendo en cuenta las habilidades y destrezas de su familiar. "El nivel de estrés del cuidador subirá y es importante que también se cuide, tome descansos, vaya de paseo, lea un libro, haga ejercicio y aplique técnicas de relajación".
Para más detalles, recursos, información y apoyo, puede llamar a la asociación al 1-800-272-3900. Atienden las 24 horas al día, gratis y en español. Para los programas virtuales, visite: alz.org/crf. Para programas en la comunidad y servicios, visite communityresourcefinder.org. Para responder a inquietudes comunes de los cuidadores, crear un plan de acción personalizado y conectarse con información y apoyo, visite: alzheimersnavigator.org.

Planifique
Los expertos en el foro virtual dijeron que en la era del COVID-19 es clave la planificación anticipada de los cuidados de salud.
María Otero, gerente nacional de asuntos comunitarios latinos en la organización "Compassion and Choices", explicó que los hospitales deben dar tratamiento para preservar la vida y los pacientes tienen derecho a tomar sus propias decisiones y dejarlo preestablecido. "Cada estado tiene diferentes regulaciones y se les llama directivas anticipadas", dijo.
Los documentos abarcan el testamento, un poder para el cuidado de salud estableciendo quien tomará las decisiones y otras directrices. Algunos hispanos no saben que existe esta oportunidad de planificar o no les interesa. En la cultura hispana, se les hace difícil hablar sobre la muerte, consideran que los hijos ya sabrán lo que hacer, creen que son jóvenes para hablar de ese tema, confían en que Dios se hará cargo, piensan que es complicado, se ofenden y dicen "ya quieres que me muera".
Hay varios factores, normas y valores que influyen en el cuidado del fin de la vida de los hispanos, dijo Otero refiriéndose a creencias, valores culturales y personales, preocupación por la calidad de vida y tipos de tratamiento de apoyo.
Por ejemplo: Las familias prefieren escuchar los resultados médicos antes que el paciente para protegerlo y darle la información gradualmente. "Tenemos una fuerte fe en Dios y hay énfasis en hacer lo posible por prolongar la existencia. Para el fin de la vida tenemos oraciones y rituales propios", explicó.
Los inmigrantes hispanos respetamos a los médicos y enfermeras y no cuestionamos nada de lo que dice el doctor. En cuanto a los cuidadores, creemos que tienen que ganarse la confianza y mostrar respeto por el paciente -según Otero.
"Compassion and Choices" es la organización sin fines de lucro más antigua y más grande a nivel nacional que provee información sobre las decisiones para el fin de la vida -explicó Patricia Gonzalez-Portillo, directora nacional de medios latinos.
En su portal compassionandchoices.org, hay documentos y material vinculado a la pandemia, también las directivas anticipadas para cada estado.
En las decisiones de salud preestablecidas también se pregunta sobre la resucitación cardiopulmonar (CPR). "Es una conversación incómoda -dijo la experta- pero hay que hablar sobre lo más apropiado y los deseos del paciente", dijo subrayando que la técnica médica quiebra las costillas de los pacientes. "Decida si usted quiere que le practiquen el CPR (dado el caso), tenga a mano todos estos documentos firmados estableciendo lo que desea y no desea".
González dijo que la planificación para los últimos días de vida son importantes considerando el alto número de muertes por coronavirus. Hay estados como Utah, donde los hispanos constituyen el 14.2 por ciento de la población y el 38 por ciento de los casos de COVID-19.

Los especialistas advierten que la situación en América Latina es aún peor porque no hay infraestructura para brindar servicios médicos a nivel masivo. Allí un 70 por ciento de la población no tiene acceso a servicios de atención mental -dijeron los panelistas alertando que el mundo podría enfrentar una crisis de salud mental.
La Dra. Garcini dijo que "a la crisis sociopolítica, económica y de inseguridad pública en Latinoamérica, ahora se suma la pandemia que agrava los problemas ya existentes, incluyendo la falta de acceso médico".
Con sede en Washington, la organización NHCOA (National Hispanic Council on Aging) lleva medio siglo mejorando la vida de los hispanos mayores, sus familias y sus cuidadores. Y una de sus prioridades es la salud -explicó su presidenta Yanira Cruz.
"Ayudamos a proveer herramientas, nutrición y víveres, especialmente durante la pandemia, para que el sistema inmune esté lo suficientemente fuerte", comentó la Dra. Cruz en el foro virtual.
Reconoció que los hispanos tienen muchas barreras para acceder al cuidado de la salud.
Aclaró que la comunidad sigue siendo afectada por el VIH-SIDA y que continúan trabajando con otras organizaciones para brindar información al respecto y así prevenir esta enfermedad.
Subrayó la importancia de los ensayos clínicos, como una oportunidad para contribuir al desarrollo de medicamentos y la intervención clínica para beneficios de toda la población.
Para más consejos, programas y recursos, visite: nhcoa.org.