"Amar es la mayor locura, a no ser que se ame con locura", insistió el padre Ángel Espinosa de los Monteros hace unos días ante el asombro de su concurrido auditorio en la Iglesia Santa María de los Molinos en Laurel, Maryland. Aclaró que esas palabras las pronunció san Agustín hace más de 1.500 años, cuando no existía el internet para buscar el amor como ahora.

Este sacerdote de origen mexicano asegura que el amor empieza por amarse a uno mismo, que esto no es egoísmo sino más bien una enseñanza de Jesús, quien nos ordena: "Amarás a Dios y al prójimo como a ti mismo". 

Es que, si no te amas a ti, no estás preparado para amar a los demás -argumentó durante un día de reflexión para padres de familia.

En ese sentido aconsejó: "No hagas nada en tu presente que en tu futuro se revierta en contra de tu felicidad".

El sacerdote Ángel Espinosa de los Monteros habla sobre la importancia de Dios en el matrimonio. Foto/Andrea Acosta

Les dijo a las parejas presentes que lo mejor para uno no es el auto ni la casa sino tener a Dios. "Y lo puedes tener", recalcó.

Está consciente de la preocupación de los padres de que los adolescentes se desvíen de los valores católicos que se les enseña en casa y en la iglesia, de las diferencias generacionales y de comunicación. El padre Ángel les aconsejó que dialoguen con sus hijos e incluso les ayuden a abrir los ojos a fin de que encuentren alguien que aspire lo mismo que ellos: ir a la universidad, tener una familia e hijos.

El padre aclaró que amar no es estar enamorado. En un discurso dinámico y humorístico, afirmó que hemos sido engañados porque nos enseñaron -empezando por las telenovelas- que hombre y mujer unidos en matrimonio van a permanecer toda la vida enamorados. 

De hecho, los psicólogos sostienen que el enamoramiento es solamente una etapa de la vida que dura entre dos y cuatro años. No más.

El verdadero amor -dice el padre Ángel- es creer en el otro, tener fe, cuidarlo, defenderlo, acercarlo a Dios. "Enamorarse es gratis, lo difícil es cuidar el amor", dijo sobre la ardua tarea de mantener la promesa matrimonial.

Las principales razones para la ruptura suele ser la falta de comunicación y conexión, el aburrimiento, la infidelidad. Por eso, el padre alerta a jóvenes, a adultos casados, que apaguen el teléfono celular y otra vez vuelvan a comunicarse cara a cara. 


Luego habló sobre el hermoso ejemplo de sus abuelos, quienes estuvieron 63 años juntos. "El auténtico amor es incapaz de dejarte y por ningún motivo ofenderte, humillarte, hacerte una cicatriz en el alma", dijo en el evento auspiciado por la Oficina de Vida Familiar de la Arquidiócesis de Washington y la Oficina del Ministerio Hispano de la Arquidiócesis de Baltimore.


"Lo que no se usa se pierde", manifestó el padre instando a las parejas a expresar su amor. "Deja de decirle a tu esposo/a que lo quieres y, cuando menos te des cuenta, ya no te sale la frase".

Por ahí se empieza a debilitar la relación, luego se convierte en lo que él llama "una guerra de orgullo y soberbia".

Otro consejo que le dio a los matrimonios, es que salgan juntos y solos por lo menos una vez a la semana. "Pregúntense qué es lo que están perdiendo, qué es lo que tienen que recuperar. Aprovechen los años que les quedan para vivir y para servir", dijo quien estudió filosofía y teología, se especializó en bioética y tiene una maestría en humanidades.

Retomando su argumento de que 'amar es la mayor locura', dijo, generando muchas risas: "De hecho, he estado pensando que ser cura en la actualidad es una locura..., a menos que se ame con locura a Cristo". 

El padre Ángel ha impartido más de 2000 conferencias sobre matrimonio, valores familiares y espiritualidad en México, Estados Unidos, Chile, Italia, Francia y otros países de Europa y América. Ha escrito varios libros, entre ellos "El anillo es para siempre". Inf: lighthousecatholicmedia.org/store/speaker/padre-angel-espinosa-de-los-monteros.