La función de vigilancia de la salud pública de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés) se ha desplomado bajo el Gobierno del presidente Donald Trump, advirtió este martes un artículo publicado por la revista Science.

 La agencia tiene a su cargo entre otras tareas la vigilancia de pruebas clínicas; la aprobación de medicamentos y vacunas; y la seguridad de las transfusiones de sangre, equipamiento médico y de los alimentos que se venden al público.

 La FDA es una de las agencias de vigilancia más vitales del país, pero sus acciones para el cumplimiento y control de las normas se han hundido desde que Trump accedió al poder en enero de 2017.

 Uno de los instrumentos más importantes que tiene la FDA en su labor es la emisión de "cartas de advertencia", que sirven para impedir que medicamentos peligrosos o ineficaces, o alimentos contaminados lleguen al mercado.

 Sin embargo, desde la llegada de Trump a la Presidencia, el número de esas misivas ha caído un tercio, con 1.033 desde su investidura hasta el 22 de mayo pasado, frente a las 1.532 enviadas durante el periodo similar más reciente durante el mandato de Barack Obama (2009-2017).

 Además, las advertencias de la FDA sobre la seguridad y calidad de los dispositivos médicos han disminuido en más de dos tercios y, al menos en dos distritos la agencia no ha emitido un solo aviso en más de dos años.

 Otras actuaciones de esta agencia también muestran un descenso durante la Administración de Trump como sus informes de inspecciones etiquetados como "indicada acción oficial", que sirven de preludio a las cartas de advertencia, que han caído a la mitad; o sus "órdenes", que van más allá de los avisos y son usados para impedir la venta o distribución de productos no seguros para el consumidor, que se han reducido de 35 bajo el mandato de Obama a 26 bajo el de Trump.

 "El poder de la FDA para hacer cumplir sus requerimientos es una parte importante de cómo logra su misión de salud pública", reflexionó la profesora de Derecho Patricia Zettler, de la Universidad del Estado de Ohio y exabogada de esta agencia.

 "Si la FDA no está empleando ese poder, manda una señal de que las violaciones serán toleradas", dijo.

 La excepción a esta tendencia ocurre en la división de FDA que evalúa y aprueba nuevos medicamentos y nuevas normas para los ya existentes, la cual ha emitido 188 advertencias bajo Trump, frente a las 116 en el período más reciente bajo Obama.

 La investigación sostiene que la agencia no disputó los datos sobre cumplimiento de normas y control que el estudio compiló a partir de sus propios registros públicos.

 En una declaración por escrito, la FDA señaló que "a veces las medidas tomadas son visibles, como las cartas de advertencia o retiradas (de productos del mercado)..."

 "En otras ocasiones nuestras acciones para proteger a los consumidores son menos visibles pero igualmente vitales", indicó la agencia.

 En su investigación, el autor del estudio de Science, Charles Piller, explica que la presión desrreguladora de la Casa Blanca ha tenido efectos profundos en varias agencias federales, pero advierte de que no está claro cómo puede explicar el descenso de las acciones de la FDA.

 El artículo recuerda que esta agencia tiene pocos cargos políticos y está relativamente descentralizada, aunque destaca que algunas de sus actuaciones requieren de la colaboración del Departamento de Justicia.

 Dos fuentes familiarizadas con las acciones de FDA, que pidieron el anonimato, señalaron a Piller que bajo la Administración de Trump el Departamento de Justicia ha bloqueado muchas peticiones de "órdenes" de la FDA. EFE