La agencia EFE entrevisto a Iván Savin, profesor titular de Analítica Cuantitativa en ESCP Business School de Madrid, sobre el cambio climático y el compromiso de los países en virtud del Acuerdo de París. Aquí sus respuestas:
¿Son reales los compromisos climáticos de los países? Lo que revelan los compromisos de París
Mientras el mundo lucha contra el cambio climático, los países esbozan sus compromisos en virtud del Acuerdo de París en las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC). Aunque estos documentos suelen examinarse por sus objetivos de emisiones, un nuevo estudio sugiere que contienen mucho más: revelan las prioridades, los retos y los enfoques de sostenibilidad más amplios de un país. Investigadores de ESCP Business School y la Universidad Autónoma de Barcelona analizaron más de 300 NDC presentadas por países de todo el mundo.
Historia de dos mundos: cómo difieren las prioridades climáticas de un país a otro
Los países más ricos, como EE.UU., el Reino Unido y la UE, tienden a centrarse en objetivos de reducción de emisiones. Sus promesas hacen hincapié en las cifras, pero a menudo carecen de hojas de ruta detalladas sobre políticas o medidas reguladoras para alcanzar estos objetivos. En cambio, los países en desarrollo suelen adoptar un enfoque más amplio, integrando la política climática en los objetivos de desarrollo sostenible. Sus NDC destacan el crecimiento económico, la justicia social y la adaptación a los impactos climáticos junto con la mitigación. Muchos subrayan que necesitan el apoyo financiero y tecnológico de las naciones más ricas para cumplir sus compromisos.
¿Cómo han cambiado los compromisos climáticos a lo largo del tiempo?
El estudio también analiza la evolución de las NDC de los países. Las primeras eran a menudo amplias declaraciones de intenciones, centradas en compromisos generales más que en acciones concretas. Las actualizaciones más recientes tienden a ser más detalladas, y algunos países desglosan las estrategias de mitigación por sectores, como la energía, la agricultura y el transporte. Sin embargo, la transparencia sigue siendo un problema: muchas promesas siguen sin especificar cómo los gobiernos planean financiar o aplicar sus objetivos climáticos, lo que genera incertidumbre sobre si estas promesas se traducirán en un proceso real.
¿Qué países comparten prioridades similares?
Los investigadores identificaron nueve grupos distintos de países con planteamientos similares respecto a sus compromisos climáticos. Estos grupos ponen de relieve las complejas compensaciones a las que se enfrentan los países a la hora de equilibrar la reducción de emisiones con las prioridades económicas y sociales.
Un grupo, que incluye a Canadá, Reino Unido y Australia, se centra principalmente en los objetivos de mitigación, pero ofrece pocos detalles sobre las medidas políticas. Otro, que incluye a Brasil, Rusia y otros antiguos Estados soviéticos, hace hincapié en las implicaciones de la acción climática sobre el desarrollo económico. Por su parte, los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID), muy vulnerables a los efectos del cambio climático, destacan la adaptación y la necesidad de apoyo internacional.
Por qué es importante normalizar los NDC
Uno de los principales retos a la hora de evaluar la acción climática es la falta de un formato estandarizado para comparar las NDC. Algunos países presentan informes muy estructurados y detallados, mientras que otros sólo presentan breves resúmenes. Por tanto, es difícil evaluar qué políticas son eficaces y cuánto se está avanzando realmente. Un formato común de presentación de informes podría permitir una mejor comparación de los compromisos climáticos entre países y aumentar su transparencia.
A medida que el mundo avanza hacia la próxima ronda de negociaciones mundiales sobre el clima, este estudio subraya la necesidad de compromisos climáticos más claros, comparables y responsables. Sin ellos, los objetivos del Acuerdo de París podrían quedarse solo sobre el papel.