Artesanos y testigos de la paz y de la unidad, por una Iglesia y un mundo habitados por "una nueva humanidad reconciliada". Este es el deseo que el papa Francisco expresa en el mensake publicado hoy jueves 3 de abril dirigido a los participantes en la peregrinación jubilar de Charis, el Servicio Internacional para la Renovación Carismática Católica. La iniciativa se celebrará en Roma del 4 al 6 de abril de 2025, sobre el tema "Testigos gozosos de la esperanza".
Abiertos a los horizontes universales de la Iglesia
En el texto, el Papa compara la misión de Charis, organismo creado por la Santa Sede a través del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, con el "movimiento propio del corazón en el cuerpo humano": profundamente enraizado en la Iglesia, pero al mismo tiempo abierto a sus horizontes universales, asumiendo las intenciones de paz que Francisco lleva en su corazón.
“El Espíritu Santo, don del Señor resucitado, crea comunión, armonía, fraternidad. Y esto es la Iglesia: una nueva humanidad reconciliada.”
Que el "apego a los líderes" no sea causa de división
Francisco exhorta a los peregrinos a llevar al mundo la experiencia del Jubileo, testimoniando con su vida los valores de la paz y la esperanza.
“El Espíritu puede dar verdadera paz al corazón humano, y esta es la condición para superar los conflictos en las familias, en la sociedad, en las relaciones entre las naciones.”
Por último, Francisco pide una búsqueda constante de la "comunión", a partir de los grupos y comunidades de la vida cotidiana, con espíritu de colaboración. Y preconiza evitar que el "apego a los líderes" se convierta en motivo de división y conflicto: "Tengan gusto por la colaboración, especialmente con las comunidades parroquiales, y el Señor os bendecirá con muchos frutos".