Los salvadoreños congregados en las diferentes parroquias de la Arquidiócesis Católica Romana de Washington festejarán el 12 de agosto en la cripta de la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción la bajada del Divino Salvador del Mundo, que recuerda la transfiguración de Cristo en el monte Tabor. La procesión y misa estará presidida por el obispo Evelio Menjívar.
En esta oportunidad, debido a las delegaciones de jóvenes de la arquidiócesis que asisten a la Jornada Mundial de la Juventud en Portugal, se decidió programar la celebración religiosa para el 12, en vez de la tradicional fecha del 5 de agosto.
La procesión se iniciará a las 5PM en la puerta principal del templo y los fieles acompañarán la imagen religiosa hasta la cripta de la basílica. El inicio de la misa esta programado para las 5:30PM. El Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción se encuentra ubicado en el 400 de la avenida Michigan en el noreste de Washington.
Para más información comunicarse con el Comité Arquidiocesano de El Salvador del Mundo al (202)905-6437 o la Oficina de Diversidad Cultural y Enlace al (301)853-5335 (culturaldiversity@adw.org).
Breve historia
La celebración del Divino Salvador del Mundo se inició el quinto día de agosto del año 1528 -como el día en que se celebrará la Transfiguración- en un pequeño poblado situado al sur de la actual ciudad de Suchitoto, donde fue asentada la villa española de San Salvador. La misma había sido fundada tres años antes por Pedro de Alvarado y puesta bajo la advocación divina de la Santísima Trinidad.
En ese entonces, frente a un pequeño grupo de moradores, ibéricos e indígenas, el cura Francisco Ximénez ofició una misa a campo abierto, para conmemorar la Transfiguración de Jesucristo en el Monte Tabor. La ocasión fue narrada en los escritos neotestamentarios de la Biblia, cuando los discípulos del carpintero galileo tuvieron oportunidad de verlo rodeado de luz, acompañado por Elías y Moisés, en una demostración plena de su vinculación terrestre y celestial.
Se trata de una ceremonia sencilla, envuelta entre los cánticos y rezos de la gente, el humear de las velas, el olor a inciensos y perfumes, el tañido de una campana y la explosión de cohetes en lo alto de los cielos. De esta manera, se cumplen a cabalidad con las disposiciones establecida en 1457 por Su Santidad Calixto III, quien ordenó que la Transfiguración fuera celebrada con solemnidad cristiana el seis de agosto de cada año hasta el fin de los tiempos.
Antes y después de la pandemia del covid-19, una réplica de la imagen que está en San Salvador sale cada año en procesión por las inmediaciones de la Basílica Nacional de la Inmaculada Concepción de Washington celebrando al igual que en San Salvador la transfiguración de Nuestro Señor.