El anuncio de la próxima visita del Papa Benedicto XVI sigue provocando entre los feligreses locales un marcado interés por saber cual es su visión respecto al amor infinito de Dios, la esperanza de una Vida Nueva, la fe en Nuestros Señor Jesucristo y el amor que debe primar entre los católicos de todo el mundo.

Esta semana monseñor Timothy Broglio, arzobispo para el Servicio Militar de EE.UU., participó de una reunión con numerosos sacerdotes y fieles en la catedral San Mateo de Washington, en donde se analizaron varios documentos preparados en el pasado reciente por el Papa.

Al explicar una reflexión del Papa Benedicto XVI, relacionada a la presencia de Dios en el matrimonio y la familia, dijo que cuando se habla del amor sublime entre un hombre y una mujer, también se hace referencia directa al amor espiritual y al amor de Dios.

Monseñor Broglio leyó por treinta minutos varios documentos redactados del Papa Benedicto XVI. Aprovechó la ocasión para hablar de la personalidad del Santo Padre, sus buenas acciones y mensajes que aporta desde el Vaticano

"El amor es necesario para la humanidad", expresó el religioso al hablar sobre la primera encíclica del Papa Benedicto XVI "Deus caritas est" (Dios es amor).

Recordó que el amor de Dios por nosotros es una cuestión fundamental para la vida y plantea preguntas decisivas sobre quién es Dios y quiénes somos nosotros.

Aunque el tema de esta Encíclica se concentra en la cuestión de la comprensión y la praxis del amor en la Sagrada Escritura y en la Tradición de la Iglesia -puntualizó- que no podemos hacer caso omiso del significado que tiene este vocablo en las diversas culturas y en el lenguaje actual.

Manifestó que el amor al prójimo enraizado en el amor a Dios es ante todo una tarea para cada fiel, pero lo es también para toda la comunidad eclesial, y esto en todas sus dimensiones: desde la comunidad local a la Iglesia particular, hasta abarcar a la Iglesia universal en su totalidad.

Broglio habló sobre la fe y la esperanza para el futuro, la práctica de la caridad en las vidas de las personas para dar amor al prójimo como algo necesario.

El arzobispo para el Servicio Militar de EE.UU. concluyó diciendo que todos debemos prepararnos con mucha alegría y espiritualidad para la próxima visita del Papa Benedicto XVI a Washington.

Orador importante

Los muchos mundos del arzobispo Timothy P. Broglio se juntaron el 25 de enero en su Misa de instalación como el cuarto director de la Arquidiócesis Estadounidense para Servicios Militares.

El día que asumió su nuevo cargo la presencia de capellanes militares y miembros de las fuerzas armadas era mayoritaria. También había obispos, sacerdotes y laico católicos de la República Dominicana y Puerto Rico, donde él sirvió hasta hace poco tiempo como representante papal.

Había amigos de sus días en el Pontificio Colegio Norteamericano en Roma y de sus 11 años trabajando en el Secretariado de Estado del Vaticano.

En su homilía para la Misa de instalación en la Basílica del Santuario Nacional Immaculate Conception, en Washington, el arzobispo Broglio prometió "ofrecer lo mejor que tengo a los fieles que han sido confiados a mi cuidado pastoral".