Cuando faltan seis semanas para que el Papa Benedicto XVI inicie su visita oficial a Washington, DC, y se reúna con más de trescientos obispos de Estados Unidos en la Basílica de la Inmaculada Concepción, un equipos especial de obreros hispanos ya desarrolla trabajos de limpieza y mantenimiento en dicho templo.

Los trabajadores, en su mayoría salvadoreños, hoy se dedican a limpiar las imágenes de los Santos, pintar las bancas, hacer reparaciones en las paredes y sacar brillo a los pisos de mármol.

Todos evidencian una alegría especial por la misión encomendada, a la cual han bautizado cariñosamente como el operativo "Mucho Clean", en donde todo debe quedar muy limpio, reluciente e impecable para provocar el agrado del ilustre visitante.

La mayoría de los obreros pertenecen a la compañía ANCAR Services, cuyo propietario es el estadounidense Charliee Nugent, pero los supervisores son salvadoreños.

Hermes Argueta, supervisor de ANCAR, dijo los trabajos de limpieza se intensificaron esta semana ante las exigencias de los organizadores de la visita papal.

"Sabemos que han pedido que un equipo de hispanos permanezca antes, durante y después de la visita de Benedicto XVI a la Basílica de la Inmaculada Concepción. Eso nos llena de orgullo y satisfacción", comentó Argueta, natural del departamento de Morazán.

Sergio Márquez, oriundo de San Miguel, manifestó que todos sus compañeros de trabajo han sido registrados para estar presentes durante la visita del Santo Padre, lo cual demuestra la confianza que tienen en la mano de obra hispana.

"Será la primera vez que pueda ver a un Papa. Estoy feliz de poder contribuir a la realización de un hecho histórico", anotó Márquez.

No sorprende para nada la elección de un equipo hispano para apoyar en varias las actividades relacionadas con la visita del Papa.

Por ejemplo, los salvadoreños son un ejemplo de laboriosidad y honestidad que se evidencia a cada instante.