El orgullo y la felicidad se han apoderado de los vecinos de la ciudad de Poolesville, Maryland. Y es que en un sencillo taller de carpintería, en donde el ruido de las cierras eléctricas y los martillazos constantes evidencian apuro en las obras, el diácono David Cahoon viene dando forma el altar que será utilizado por el Papa Benedicto XVI durante la misa que oficiará el 17 de abril en el estadio National's Park de Washington.

Desde hace varias semanas el diácono de la parroquia St. Mary se dedica a dar vida al proyecto diseñado por John-Paul Mikolajczyk y Ryan Mullen, estudiantes del programa de postgrado de arquitectura de la Universidad Católica de América. Con la ayuda de varios carpinteros avanza en los detalles finales que tendrá el púlpito, la silla papal, adornos religiosos y escudos del Vaticano.

"Me siento muy contento de construir el altar del Papa. Tengo varias semanas trabajando y espero concluir en breve la obra encomendada por la Arquidiócesis de Washington", comentó Cahoon.

Explicó que en estos momentos todos sus operarios trabajan en la colocación de los adornos de metal que llevará tanto el púlpito, como el altar principal

También se ultiman detalles en las cruces de maderas y metal que serán incrustadas en la silla papal. El artista Greg Campbell, experto en obras de arte hechas a base de metal, colabora en los detalles.

Pero el diácono David Cahoon no es un neófito en la materia. En el pasado realizó trabajo de reparación y diseño para la Iglesia Ortodoxa en Potomac, Maryland, y en la Iglesia Episcopal St. Jonh's, ubicada a un bloque la Casa Blanca.

Para la Arquidiócesis de Washington realizó trabajos de reparación en diversas parroquias. También construyó el altar portátil para la escuela de María de Nazaret en Darnestown.

Cahoon fue ordenado diácono en 1991 y sirvió por varios años en la parroquia de Santa María en Barnesville, Maryland.

Dijo sentirse un instrumento de Dios y un humilde discípulo de San José. "Cuando el Papa Benedicto XVI celebre la misa ante 45.000 fieles espero que todos disfruten con la belleza del altar".

Santo Patrono

San José es por excelencia el patrón de los carpinteros, ya que ejerció esta profesión según nos narra el Evangelio de Mateo (Mt 13,54-55) y por extensión, lo es también de todas aquellas personas que trabajan en oficios manuales. Los ingenieros técnicos industriales también le piden protección.

Así mismo, el Papa Pío IX lo declaró en 1870, patrón de la Iglesia Católica universal. En 1955 otro Papa, en este caso Pío XII, instituyó la fiesta de San José Obrero el día primero de mayo para cristianizar la Fiesta del Trabajo que había nacido en 1889. Es por tanto, el patrón de todos los trabajadores.