El peruano Pedro León (izq.) fue uno de los parroquianos elegidos para cargar la imagen de la Estatua Internacional de la Virgen Peregrina de Fátima.  Fotos/ Javier Díaz
El peruano Pedro León (izq.) fue uno de los parroquianos elegidos para cargar la imagen de la Estatua Internacional de la Virgen Peregrina de Fátima. Fotos/ Javier Díaz
Con aplausos, cantos religiosos y expresiones de júbilo medio millar de fieles de la parroquia St. John Neumann de Gaithersburg (Maryland) recibieron hace unos días la Estatua Internacional de la Virgen Peregrina de Fátima, la cual se encuentra en un tour de dos años a través de 100 diócesis de Estados Unidos con motivo del centenario de las apariciones de la Madre de Dios en Portugal.
La sagrada imagen fue cargada por fieles de dife-rentes países, quienes representaban la diversidad religiosa que caracteriza a esa parroquia, con la cual se inició una jornada de oración y reflexión sobre el rol de la Virgen en la vida de Jesús, los milagros de la Virgen, así como su papel de madre de la Iglesia Católica.  
Previamente, la Virgen Peregrina de Fátima fue colocada junto al Santísimo Sacramento, mientras los fieles agitaban pañuelos blancos en señal de fidelidad, amor y esperanza de vivir en un mundo de paz.
El padre Joseph Rogers, parroco de la parroquia St. John Neumann de Gaithersburg, calificó de importante la visita de la Virgen Peregrina de Fátima que nos invita a orar por la paz mundial, nos hace pensar en la santidad y en trabajar por el bien común.   
“Tener a nuestra Madre Santísima en la parroquia es una bendición. La fidelidad al Señor y la generosidad con nuestros hermanos es una de las enseñanzas de la Virgen. La oración permanente y el rezo del Santo Rosario son fundamentales para que podamos cumplir con lo que nos manda el Evangelio”, dijo el padre Rogers.
Agregó que el recorrido de la Virgen es un llamado a todos sus hijos para privilegiar la penitencia por la paz en nuestra nación y la conversión de los corazones. “Nuestra Señora de Fátima siempre escucha nuestras oraciones e intercede ante su hijo Jesucristo para que atienda nuestros pedidos”.
La imagen de la Virgen Peregrina de Fátima que recorre actualmente el país fue esculpida en 1947 por el famoso escultor José Thedim. Esta refleja las ins-trucciones precisas de Sor Lucía, pues su deseo era que la imagen peregrina representara la posición de Nuestra Señora cuando se reveló como el Corazón Inmaculado a los pastores en 1917.

Pañuelos blancos
La presencia de fieles hispanos en la parroquia St. John Neumann de Gaithersburg es significativa. Durante la visita de la Virgen Pere-grina de Fátima muchos se emocionaron hasta las lágrimas al agitar sus pañuelos blancos y cantar ‘Ave de Fátima’, una vieja canción compuesta por Alfonso Lopes Vieira en 1926, en donde se alaba a la Madre de Jesucristo.  
Para Emilia López (El Salvador) el recibir la visita de la Virgen es algo muy bonito que nos recuerda mucho a nuestra infancia. “Mi madre siempre me contaba historias sobre su aparición en Portugal, sobre los pastorcitos y la importancia de rezar el rosario. Hoy al agitar mi pañuelo blanco he recordado todo con mucha alegría”.
Pedro León (Perú) fue uno de los parroquianos elegidos para cargar la imagen de la Virgen. “Para mí ha sido un honor el participar en este evento religioso. La Virgen Peregrina de Fátima siempre ha estado presente en mi vida y desde pequeño nuestra devoción ha sido única. Aprendí a cantar el ‘Ave de Fátima’ desde muy chico y siempre la canto después de rezar el Santo Rosario”.
Gonzalo Marroquín (Bolivia) dijo sentirse bendecido por haber dejado todo de lado y llegar hasta la parroquia a recibir a la Virgen. “He sentido una alegría única, una paz indescriptible y sobre todo he sentido mucha fuerza para trabajar por lograr un mundo mejor”.
Cristina Ramírez (Honduras) no podía ocultar su emoción al hablar de la Virgen de Fátima. “Pocas veces he sentido una alegría muy grande en mi corazón al rezar el rosario y comulgar en honor a nuestra madre. Sé que su visita me ayudará  espiritualmente”.