El cardenal Donald Wuerl, arzobispo de Washington, celebró la misa de Miércoles de Ceniza en la catedral de San Mateo. (Fotos/Jaclyn Lippelmann)
El cardenal Donald Wuerl, arzobispo de Washington, celebró la misa de Miércoles de Ceniza en la catedral de San Mateo. (Fotos/Jaclyn Lippelmann)

Con una solemne misa del Miércoles de Ceniza, realizada en la catedral de San Mateo, el cardenal Donald Wuerl, arzobispo de Washington, dio inicio oficial a la Cuaresma, fecha que marca la cuenta regresiva de la esperada  Semana Santa.

La Cuaresma representa el momento especial para la oración, penitencia y ayuno. El cardenal aprovechó su homilía para pedir a todos los presentes realizar una reflexión profunda que nos lleve a la conversión personal y que cada  comunidad eclesial recorra de manera provechosa el camino cuaresmal.

“Este camino cuaresmal es un camino de fe, que nos brinda la oportunidad de estar más cerca al Señor y fortalecer nuestra determinación de compartir su mensaje , de amor con los demás”, dijo e arzobispo.

Señaló que en los próximos cua-renta días todos debemos centrar nuestras reflexiones en mejorar la relación que tenemos con Dios, en convertirnos en cristianos ejemplares y demostrar con nuestros ejemplos la misericordia de Dios.

“Tenemos que ser honestos cuando no hacemos lo suficiente a favor de Dios y las cosas salen mal. Sólo gracias al perdón de Dios es que podremos levantarnos del fracaso, curar nuestras heridas y continuar con el camino que nos lleva a Dios”, manifestó el cardenal Wuerl.

Finalmente dijo que Dios es todo para nosotros y que el aceptar el reto que nos presenta la Cuaresma nos debe llevar a una conversión real y duradera.