Celia Rivas, coordinadora de los servicios de inmigración de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Washington, explica las nuevas disposiciones migratorias. (Foto/AA)
Celia Rivas, coordinadora de los servicios de inmigración de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Washington, explica las nuevas disposiciones migratorias. (Foto/AA)

La inmigrante, salvadoreña María Ardón tiene una niña de tres años de una relación de ocho años. Su pareja no renovó su documentación amparándose en NACARA y quedó indocumentado. Esta familia, en el hostil ambiente que encaran hoy los migrantes en Estados Unidos, busca hoy desesperadamente soluciones. "Nos vamos a casar el 30 de marzo para así poder darle los papeles al padre de mi hija", dijo la joven madre hace pocos días en la parroquia del Sagrado Corazón de Washington. Acudió a un taller informativo sobre inmigración para recibir detalles de las nuevas directrices del gobierno, hablar con un abogado voluntario y conocer los documentos que necesita presentar para iniciar el trámite. El tiempo es clave cuando un familiar está en riesgo de ser deportado.

"Me casé hace 12 años, mi esposa es ciudadana estadounidense, y por haragán no hice el trámite de inmigración. Ahora estoy averiguando mis opciones", confesó un inmigrante guatemalteco de 43 años en el marco de este taller auspiciado por Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Washington. Le dieron orden de deportación, pero no salió del país por lo cual ahora el panorama se le complica para regularizar su estatus migratorio.

Tristemente contó que fue diagnosticado con cáncer del colon en grado cuatro (estado terminal), pasó por tratamientos de quimioterapia y radioterapia intensas, pero el cáncer regresó (metástasis) y le dieron tres meses de vida el año antepasado. "Dios es grande. Él nos mantiene vivos porque tiene un propósito para cada uno", dijo quien prefiere el anonimato.

Considera que en la situación de salud que está afrontando, cualquier otro problema es minúsculo. "Dios me está ayudando a vencer esta situación y ningún otro problema me inquieta", dijo quien reconoce que la comunidad hispana está viviendo una situación de pánico. "Es importante tener fe en cualquier situación. Si usted no tiene fe, no tiene nada", dijo quien lo vive en carne propia.

Caridades Católicas recomienda a los indocumentados que entran en contacto con agentes de inmigración: No abrir la puerta a menos que presenten orden de arresto emitida por juez de corte criminal, guardar silencio, no firmar nada, tomar fotos y videos (a menos que estés en suelo federal), reportar al 1-844-363-1423, anotar placa de patrulla y número de los agentes, hora y lo que sucedió. Es importante hacer planes antes de ser arrestado, para que alguien cuide a tus hijos. Si las autoridades de inmigración detienen a un ser querido, busca un abogado de confianza. Para detalles, visite cliniclegal.org.