La Oficina de Servicios Legales de Inmigración del Centro Esperanza de Caridades Católicas de Baltimore realizó un taller denominado "Conozca sus derechos".  Foto/cortesía CCB
La Oficina de Servicios Legales de Inmigración del Centro Esperanza de Caridades Católicas de Baltimore realizó un taller denominado "Conozca sus derechos". Foto/cortesía CCB

A pesar del clima antiinmigrante que se vive en el país y el temor que impera en las comunidades inmigrantes, no hay que dejar de enviar a los niños a la escuela porque la educación es el mejor regalo que un padre puede darle a sus hijos.

Así lo expresó recientemente Giuliana Valencia, paralegal que trabaja en los Servicios Legales de Inmigración del Centro Esperanza de Caridades Católicas de Baltimore, en el taller "Conozca sus derechos".

Algunas redadas de ICE (agentes de inmigración) en Baltimore han despertado mucho temor en esa ciudad y alrededores, pero esta experta afirma que los indocumentados no deben tener miedo de llamar a la policía, si están en peligro, o de reportar un delito. Recomendó ser precavido e insistió en que la consulta legal sobre su particular caso de inmigración debe ser con un abogado.

El taller se hizo con la intención de responderle al público sus dudas sobre el tema de migración e informarle quiénes son ahora prioridad de deportación y las diversas alternativas de legalización. Fue una oportunidad para alertarles sobre los fraudes que se cometen por notarios públicos y otras personas inescrupulosas en tiendas de Dólar. Además, se informó qué hacer si un oficial de policía o un agente de inmigración le detiene o le arresta.

Siguiendo indicaciones de la conferencia de obispos católicos de Estados Unidos (USCCB), la arquidiócesis de Baltimore va a hacer todo lo posible por defender los derechos de los inmigrantes, especialmente de aquellos que no tienen documentos -según destacó Lía Salinas, directora de la Oficina del Ministerio Hispano de esa arquidiócesis.

En el marco de la 38va. conferencia anual del ministerio hispano en Baltimore, el abogado Mikhael Borgonos aconsejó a las personas que entran en contacto con oficiales de la ley que, antes de dar su nombre, pregunten si están siendo cuestionados o detenidos. No deben correr ni alarmarse sino preguntar al oficial si pueden abandonar el lugar y seguir su camino. Si los agentes llegan a una casa, hay que preguntarles el nombre de la persona que buscan y pedirles que pasen la orden judicial por debajo de la puerta. La misma debe estar firmada por un juez. Si no hay nadie con ese nombre, no es necesario arriesgarse y abrir la puerta. Podrían ser arrestadas otras personas, además de la que buscan.

El abogado recomienda tener siempre el número telefónico de un abogado a mano. Cuando una persona es arrestada por ICE permanece muy poco tiempo en los centros de detención local, rápidamente los transladan, por eso es clave tener un abogado antes de ser arrestado.

 La mitad de la población sin documentos en Estados Unidos califica para algún tipo de alivio migratorio. Algunos de ellos no lo saben. Por lo tanto es recomendable buscar asesoramiento legal para analizar las opciones viables.

"Las personas que saben que no califican para una ley de amparo migratorio, que tiene hijos y bienes en este país, deben hacer un poder con un notario público o abogado explicando quién se quedará en la casa, quién va a cuidar a los hijos, quién se hará cargo de las cuentas bancarias y los autos".

Caridades Católicas de Baltimore cuenta con abogados para asistir a la comunidad inmigrante. Los interesados deben solicitar una cita previamente para que se analice su caso.