Numerosos fieles venezolanos, acompañados de sus menores hijos,  
participaron de una misa celebrada en la parroquia San Juan El Evangelista de Columbia (Maryland) 
y pidieron por la paz en su país. (Fotos/ Javier Díaz)
Numerosos fieles venezolanos, acompañados de sus menores hijos, participaron de una misa celebrada en la parroquia San Juan El Evangelista de Columbia (Maryland) y pidieron por la paz en su país. (Fotos/ Javier Díaz)

Los venezolanos del área metropolitana de Washington, se unieron el sábado pasado para orar por su país en una emotiva misa celebrada en la Iglesia San Juan El Evangelista de Columbia, Maryland.

Pidieron a Dios para que Venezuela supere la crisis, se abrazaron al darse la paz durante la eucaristía, lloraron al entonar el himno nacional de su patria y compartieron con sus connacionales.

Durante su homilía, el diácono Germán Flores, de la parroquia Holy Trinity de Glen Burnie, Maryland, destacó la alegría por la celebración de la advocación de la Virgen de Coromoto y Virgen del Valle, a la vez que subrayó la tristeza por la situación preocupante que está viviendo la población venezolana.

“El mensaje de hoy es de esperanza y unión, revestido de amor”, expresó.

De una u otra manera, todos tenemos familiares que han huído de Venezuela -dijo- así como hace más de dos mil años, situaciones similares le ocurrieron a Cristo.

Instó a los presentes a estar agradecidos por vivir en Estados Unidos, tener paz y salud. “Así como tenemos nostalgia por Venezuela, tenemos que demostrar amor por el país que nos acoge”, dijo. 

“Dios tiene un plan, no tengo ni la más mínima idea de cuál es, pero sé que es perfecto. Ahora estamos llamados a ser la voz de los que no tienen voz y tenemos la responsabilidad de formarnos, prepararnos para hacer una diferencia cuando venga el momento, dentro del plan de Dios”.

Reconoce que para el inmigrante, la familia es lo más importante y uno tiene la obligación de conservar las tradiciones y el amor por la patria natal e incluso transmitirlos a los hijos y nietos.

Luego de la misa, los venezolanos y amigos de Venezuela pudieron desahogar un poco su frustración al compartir con otras familias que igualmente sufren lejos de su país, les preocupan sus seres queridos allá mientras batallan por superarse en Estados Unidos. 

“Me da muchísimo dolor que un país tan bello y rico como Venezuela esté pasando por esto”, expresó Carlos Perozo (58) refiriéndose a la crisis humanitaria en general y a las penurias que pasan los migrantes que buscan refugio en Colombia y otros países. En la desesperación por salir, algunos caminan más de tres mil kilómetros desde Cúcuta, Colombia, hasta Ecuador.

“¡Es espantoso! Me duele que en un país con la capacidad potencial tan grande, su pueblo sufra tanto por culpa del Gobierno”, dijo.
Este inmigrante que dejó su tierra en 1995, está consciente de que lo menos que uno puede hacer es estar pendiente de los demás en necesidad y ayudar como se pueda a los recién llegados aquí y a los venezolanos allá.

Los presentes también disfrutaron cantando, bailando gaitas y otros géneros del repertorio folklórico venezolano, y degustaron deliciosos platillos típicos como el pabellón criollo. 

“Eventos como éste dan un rayo de esperanza, hacen ver que los venezolanos estamos unidos para y por los venezolanos, que no nos abandonamos entre nosotros”, puntualizó Perozo. 

Igualmente, fue una oportunidad para colectar fondos a beneficio del Programa de Ayuda Humanitaria para Venezuela (PAHPV). 

La citada organización fue fundada en 2014 a raíz del conflicto social y la escasez de productos y servicios básicos en Venezuela.

Una forma de ayudar

Puede depositar su donativo en el Banco Citibank o enviar un cheque por correo a 1062 Lavender Cir, Weston, Fl 33327.

“Nuestra ayuda va en su totalidad a instituciones de salud operadas por congregaciones religiosas, bomberos universitarios, comunidades indígenas, asilos de ancianos, orfanatos y otras organizaciones no dependientes del Estado”, aclaran los directivos del programa que ya está registrado como un ente no lucrativo por el IRS. Es decir, su donación puede ser deducida en su declaración de impuestos.

Para mayor información y contribuir con los venezolanos que están pasando necesidades, visite: ayudahumanitariavenezuela.org. Allí le informan sobre la red de colaboradores en diferentes partes de Estados Unidos y del mundo, también sobre los centros de acopio para buscar ayuda en Venezuela. Ofrecen medicamentos y otros insumos completamente gratis.