Una paciente inmigrante en pleno chequeo médico en la clínica 
de salud Misericordia de Gaithersburg, MD. Foto/Jaclyn Lippelmann
Una paciente inmigrante en pleno chequeo médico en la clínica de salud Misericordia de Gaithersburg, MD. Foto/Jaclyn Lippelmann
Más de 60 mil residentes del condado de Montgomery no tienen seguro médico porque su ingreso es muy bajo o no califican para Me-dicaid. Debido a ello, no se hacen los chequeos médicos de rutina hasta que su condición de salud empeora y así terminan en las costosas salas de emergencia de los hospitales.
La Clínica de salud Mi-sericordia, ubicada en Gaithersburg, MD, precisamente responde a esta necesidad de la comunidad abriendo sus puertas para ayudar a personas pobres, con o sin documentos, con o sin trabajo, que necesitan servicio médico general, medicamentos, atención de un especialista o incluso una cirugía que no pueden pagar.
Un setenta por ciento de los pacientes que acuden a Mercy Health Clinic son inmigrantes hispanos con pocos ingresos y sin seguro -según cuenta el director ejecutivo, Mark Foraker-. También atienden a personas que tienen Medicaid.
La clínica, establecida en el año 2000, recibe seis mil visitas al año de un estimado de seis mil pacientes. Allí acuden personas que necesitan hacerse una mamografía o colonoscopía, atención de un endocrinó-logo, cardiólogo, reumató-logo, dermatólogo u otro médico especialista.
Ofrecen también evaluaciones de los ojos, atención psicológica totalmente confidencial y educación nutricional. Personas con diabetes, por ejemplo, aprenden a tomar las medicinas en el programa llamado MTM y reciben clases de nutrición en español, de modo indivi-dual o grupal.
Un especialista de salud del comportamiento atiende casos de depresión y violencia doméstica.
Los servicios de salud son completamente gratis y en caso de requerirse evaluaciones o servicios muy específicos o una cirugía, Mercy Health Clinic remite a sus pacientes a la red de salud católica de la Arquidiócesis de Washington.
Pueden recibir atención gratis en la clínica los residentes del condado de Montgomery, con 18 años o más e ingreso bajo. Califican, por ejemplo: una persona sola con ingreso inferior a 29.700 dólares o una familia de cuatro con ingreso inferior a 60.750.
“La gerente de la clínica, un 25 por ciento de los doctores, un 60 por ciento de los empleados, todos los asistentes médicos hablan español al igual que las personas que atienden al público”, explicó el director de la clínica.
La clínica cuenta con 28 empleados, de los cuales 9 son a tiempo completo, para poder diagnosticar y ofrecer medicina de inmediato en la misma locación. La farmacia también es gratis. Un doctor que habla español atiende los lunes y miércoles de 8AM a 5PM. Los martes y jueves atienden de 8AM a 8PM y cuentan con intérpretes. Los viernes se dedican a atender a nuevos pacientes en el proceso de elegibilidad.
“La mayoría de los pacientes que atendemos son salvadoreños u otros inmigrantes indocumentados y sin seguro”, dijo la gerente María Maravilla. Se les pide una identificación con foto (como prueba de la edad) y una factura de utilidades (como electricidad) sino una carta como prueba de dirección. Si la persona no trabaja -explicó- se le pedirá una carta de un amigo o familiar donde vivan.
“No preguntamos el estado migratorio”, subrayó.
Esta organización no lucrativa opera gracias a fondos del gobierno local y donaciones de fundaciones y empresas privadas. El año que viene comienza el proyecto para ofrecer atención médica a bebés y niños.
Médicos voluntarios y donaciones son bienvenidas para continuar brindando servicios y expandirlos. Apoyar la misión de esta clínica es ayudar al inmigrante más vulnerable. Contribuya.
Si usted vive en Virginia, puede acudir a Arlington Free Clinic y si vive en Washington, al Centro Cató-lico Hispano ubicado en 1618 Monroe St., NW, DC.