Ricardo Campos muestra un cartel en respaldo a los jóvenes beneficiados con DACA. (Foto/archivo)
Ricardo Campos muestra un cartel en respaldo a los jóvenes beneficiados con DACA. (Foto/archivo)

Los jóvenes Ricardo Campos y Claudia Quiñones, a pesar que hoy viven días de angustia e incertidumbre, no han perdido la fe y se mantienen en oración para pedirle a Dios que sensibilice los corazones de las autoridades de turno para que mantengan vigente el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).  Ambos ahora visitan diferentes parroquias y centros comunitarios del área para informar sobre las acciones a seguir debido a los cambios migratorios que se vienen registrando.

Campos es un inmigrante salvadoreño, quien ahora se ha convertido en un activista comunitario a favor de DACA, a pesar que desde su adolescencia le diagnosticaron un cáncer. Quiñones llegó de Bolivia cuando tenía once años y gracias a DACA pudo conseguir una beca para ir a la universidad, así como un permiso de trabajo para ayudar económicamente a su familia. Hoy el mundo de sueños e ilusiones de los dos podría derrumbarse si no se renueva el mencionado programa.

Hace unos días Ricardo y Claudia sostuvieron una reunión privada en la arquidiócesis de Washington en donde explicaron la situación que enfrentan miles de jóvenes “soñadores” (dreamers) del área metropolitana.   

“El único camino viable que nosotros los ‘soñadores’ tenemos es hablar con los congresistas y marchar por las calles para pedir solidaridad con nuestra causa. Nosotros no conocemos otro país que no sea Estados Unidos. Aquí nos educamos, aquí crecimos y aquí están nuestros familiares. No tenemos donde ir”, comentó Ricardo Campos de 27 años, quien lleva más de la mitad de su vida viviendo en EEUU.

Claudia Quiñonez esta convencida de que solo con la solidaridad de las personas, la oración y las movilizaciones se logrará que la Casa Blanca mantenga el programa DACA. “Yo sentí que iba a lograr mi sueño americano, pero ahora no me siento segura. Tengo miedo que me separen de mi madre o que la deporten a ella. Mi mamá es todo para mí y no sé que haría sola en este país”.

Los dos “soñadores” coinciden en que el Programa de Acción Diferida ayudó a cambiar la vida a 750 jóvenes y eso debe mantenerse.

El principal temor que enfrentan los ‘soñadores’ no solo está referido a que se descontinúe el programa DACA, sino que sus datos personales sean compartidos con la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) para que ejecute las deportaciones del caso.  

Legisladores estatales en California, Nueva York, Massachusetts y Washington ya han dado los primeros pasos para crear normas que apoyen la resistencia de los estados a compartir información sobre indocumentados con el gobierno federal y a las anunciadas deportaciones masivas.

El abogado Adam Schwartz, de Electronic Frontier Foundation que aboga por la libertad digital, dijo que hay mucha preocupación en todo el país por las medidas del gobierno contra los inmigrantes y opinó que más estados se van a sumar a la “resistencia”.

“La aprobación de leyes para no cooperar con la invasión federal de las libertades digitales es fundamental, en particular para evitar que los bancos de datos locales y estatales caigan en manos del gobierno”, declaró recientemente a la prensa.

Schwartz dijo que también existe “mucha ansiedad” con el uso que pueda hacer Inmigración de la información proporcionada por los 750.000 jóvenes indocumentados que se ampararon en DACA y no saben cuál será su futuro.

Charlas informativas

Celia Rivas, coordinadora de los servicios de inmigración del Centro Católico Hispano, dijo que el próximo domingo 26 de febrero, en los salones de la parroquia Sagrado Corazón de Washington DC, se ofrecerá una charla informativa sobre las nuevas medidas migratorias ordenadas por la Casa Blanca. Un grupo de abogados responderán las preguntas de los fieles al concluir la misa en español del mediodía.

Asimismo, el domingo 12 de marzo se ofrecerá una charla similar en la parroquia San Camilo (Silver Spring) al finalizar la misa en español de las 12:30 pm.