El obispo auxiliar de Washington, Barry Knestout (centro), recibe un reconocimiento de parte de la escuela Don Bosco Cristo Rey. Le acompaña el padre Michael Conway y un estudiante. (Fotos/cortesía/DBCR)
El obispo auxiliar de Washington, Barry Knestout (centro), recibe un reconocimiento de parte de la escuela Don Bosco Cristo Rey. Le acompaña el padre Michael Conway y un estudiante. (Fotos/cortesía/DBCR)

La escuela secundaria Don Bosco Cristo Rey de Takoma Park, Maryland, cumplió su décimo aniversario celebrando sus logros y recaudando fondos para intensificar sus proyectos con visión de futuro.

Por ese motivo, la escuela realizó una cena y gala benéfica el pasado 6 de abril en la embajada de Francia en Washington. Fue una ocasión para celebrar la historia del centro educativo católico, proyectando el futuro de la escuela y los estudiantes.

"Después de diez años de mucho trabajo fuerte, dedicación y compromiso de tantos en nuestra comunidad, la misión de la escuela secundaria católica  Don Bosco Cristo Rey y su programa de estudio-trabajo corporativo se han establecido firmemente, como lo evidencia el continuo éxito de los egresados (todos han sido aceptados en la universidad y un 84 por ciento se han graduado o están aún estudiando) y el extremadamente generoso apoyo de nuestros donantes y benefactores, quienes han hecho posible que nuestros estudiantes logren sus sueños de recibir una educación católica pre-universitaria sólida y la oportunidad de ir a la universidad", expresó el padre Michael Conway, presidente de la escuela secundaria Don Bosco Cristo Rey.

El evento se realizó en honor al presidente fundador, el padre Steve Shafran, otros fundamentales fundadores (Arquidiócesis de Washington, la fundación Better Way, la red Cristo Rey y los salesianos de Don Bosco) y 27 auspi-ciadores que brindan trabajo a los estudiantes.

La gala fue un éxito total con la presencia de 450 invitados y un total de 1.420.000 dólares recaudados en efectivo y promesas de donación, superando con creces la meta de 450 mil.

Los fondos serán destinados al programa de becas estudiantiles que cubre los costos de matrícula.

"Los estudiantes vienen a Don Bosco porque sueñan con ir a la universidad y merecen una gran oportunidad educacional, a pesar de tener limitados recursos financieros", expresó Eric Lamar Rivers, director de estrategia de crecimiento y desarrollo.

Explicó que los estudiantes participan en el programa de estudio-trabajo corporativo y obtienen experiencia laboral profesional y ganan dinero para pagar una parte de los costos de su educación. Sus familias también hacen una modesta contribución a la matrícula, dependiendo de sus posibilidades económicas. El resto lo cubre el fondo de becas que ha ido en aumento gracias a las donaciones.