Hermanas de la congregación Notre Dame de Namur comparten con estudiantes de St. Francis International School. (Foto/Jaclyn Lippelmann)
Hermanas de la congregación Notre Dame de Namur comparten con estudiantes de St. Francis International School. (Foto/Jaclyn Lippelmann)
La escuela elemental católica Saint Francis International School rindió un homenaje a las religiosas de la congregación Notre Dame de Namur, que durante décadas contribuyeron a la formación académica de miles de niños del barrio de Langley Park (Maryland).

La hermana Denise Curry, que durante cuatro décadas se dedicó a enseñar a niños pobres, habló en representación de una veintena de religiosas, recordando que la misión de su orden radica en dar a conocer la bondad de Dios y educar a las personas para enfrentar la vida con valores cristianos. “Nuestras vidas han sido dedicadas a difundir el Evangelio, vivir con sencillez y seguir con alegría los pasos de nuestra fundadora Santa Julie Billiart”.

Explicó que su misión  educadora en Washington, DC,  ha sido muy especial y fructífera, especialmente en comunidades de bajos recursos. “Desde 1954 hemos puesto un énfasis especial en la educación de mujeres pobres, madres solteras y niños carentes de cuidados. Siempre pedimos que el Espíritu Santo oriente nuestros pasos para satisfacer las necesidades de los fieles pobres”.

Las hermanas Pat Bulman, Mary Piñoei y Anges Rose, les recordaron a los estudiantes de la escuela Saint Francis International que la participación de las religiosas de Notre Dame de Namur fue fundamental en la etapa inicial de la escuela, que en 1954 tenía el nombre de San Camilo.   

“Damos gracias a Dios por ver que nuestra querida escuela ahora se ha convertido en un modelo para formar de manera integral a niños y jóvenes ansiosos de recibir una educación de calidad, participar de la catequesis y predispuestos a entregar mucho cariño. Con su esfuerzo ustedes y sus maestros son los responsa-bles que la tradición de calidad siga vigente”, señalaron emocionadas las religiosas.

El padre John Dakis, de la parroquia Nuestra Señora de la Misericordia, también se sumó a los recuerdos y dijo que la congregación de las hermanas de Notre Dame de Namur fue fundamental en la etapa inicial de la escuela, la cual se vio enriquecida con la llegada de los padres franciscanos en 1996. “Hoy podemos ver los frutos. La escuela católica Saint Francis Internacional cuenta con el ‘Blue Ribbon’, que es un importante reconocimiento otorgado por el Departamento de Educación por su ‘Excelencia Educativa’ en Maryland”.

Tobías Harkleroad, director de la mencionada escuela, agradeció la entrega de las religiosas de la orden de Notre Dame de Namur, quienes ayudaron a tener más oportunidades a los estudiantes que buscan una formación religiosa y educativa.

El encuentro entre estudiantes y religiosas, luego de una misa solemne realizada en la parroquia San Camilo, culminó con un desayuno de confraternidad en el comedor principal de la escuela.  

Santa Julia Billiart, nacida el 12 de julio de 1752 en Cuvilly (Bélgica), fue la fundadora y primera Madre superiora de la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de Namur. La Iglesia Católica la considera patrona y protectora de los catequistas. Murió el 8 de abril de 1816 y fue cano-nizada por Pablo VI el 22 de julio de 1969.