Los latinos tienen la mitad de probabilidades de tener un título superior que los blancos, según un informe divulgado esta semana por The Education Trust, que sostiene que la actual tasa de graduación universitaria de hispanos y afroamericanos es menor que la tenían los anglosajones en 1990.

El 22,6 por ciento de latinos y el 30,8 por ciento de afroamericanos de entre 25 y 64 años tienen como mínimo un grado universitario, comparado con el 47,1 por ciento de adultos blancos que poseen este nivel educativo.

"Los datos que hemos analizado nos muestran que la brecha es muy significativa, y todavía es mayor en los latinos, que tienen la mitad de probabilidades de tener un grado que los blancos", dice Andrew Nichols, director de Investigación de Educación Superior de The Education Trust.

Los datos revelados por esta organización, que promueve la equidad educativa para los estudiantes de minorías y bajos recursos, muestran que en 1990 los anglosajones lograban un diploma universitario en 10 puntos porcentuales más de lo que los hispanos lo hacen en la actualidad (el 32 % respecto al 22 % actual).

"Lo hicimos (el estudio) para llamar la atención de este asunto y de que los estados sean claros sobre la necesidad de incrementar la equidad en los niveles de estudio tanto en latinos como afroamericanos", dice Oliver Schak, investigador de políticas de educación superior y coautor del estudio.

Desde 2000 y hasta 2016, periodo en el que la población adulta hispana se ha incrementado el 72 por ciento en Estados Unidos, el crecimiento de adultos latinos que tenían un título superior ha sido más lento que el de los anglosajones, el 7 por ciento respecto el 9,5 por ciento, especialmente en titulaciones de posgrado o másters, aseguran los expertos.

"En realidad la brecha se está haciendo mayor. Tenemos que intentar en un futuro próximo que el aumento sea mayor para los latinos", asevera Nichols.

Asimismo, el estudio refleja una diferencia "muy significativa" respecto los adultos latinos nacidos en Estados Unidos, los cuales el 30 por ciento poseen un título superior -un dato similar al de los afroamericanos-, y los que nacieron fuera del país, cuya tasa de graduación es del 17 por ciento.

"Esto quiere decir que los nacidos fuera de EEUU o inmigrantes indocumentados no tienen acceso a ayudas para pagar las matrículas", dice el experto.

Así lo cree Tiffany Jones, directora de políticas de educación superior de Education Trust, que considera que el hecho de que muchos de estos estudiantes no sean elegibles para becas significa una barrera "muy grande" para acceder a la educación universitaria.

"Los estados tienen que actuar firmemente para centrar sus esfuerzos en aumentar el apoyo a los latinos para que más logren graduarse", dice a Efe Jones, que insta a las instituciones a centrar sus estrategias según las diferentes razas.

Las diferencias también son palpables entre mexicano-estadounidenses, el 17 por ciento de los cuales tienen un diploma universitario bajo el brazo, puertorriqueños (30 %) y cubanos-estadounidenses (40 %).

Esta diversidad étnica hace que en estados como Florida, donde la población cubana es mayor, el progreso desde el año 2000 se haya calificado con la máxima puntuación, mientras que estados como California, Texas o Arizona se mantienen en los últimos puestos en lo referente a la evolución de la brecha de graduación.

El estado en el que esta brecha educativa es mayor es California, seguido de Colorado, Nebraska, Massachusetts, Connecticut e Illinois.

Los autores sostienen que en el año 2020, el 65 por ciento de los empleos en Estados Unidos requerirán de un grado universitario, comparado con el 28 por ciento de 1973.

Poseer un diploma superior representa, según el informe, un valor añadido beneficioso para la sociedad, al pagar más tasas, tener más probabilidades de participar en elecciones, de hacer voluntariado y de estar más sano.
EFE