Estudiantes de escuelas públicas. (Foto/cortesía Univisión)
Estudiantes de escuelas públicas. (Foto/cortesía Univisión)

Un gran número de alumnos de bajos recursos e integrantes de minorías, sumado a una falta de inversión en esos grupos, ha puesto a Nevada y Nuevo México al final de la lista de avance educativo en el país, según maestros y padres.

El estudio anual " Quality Counts", que la revista "Education Week" publicó esta semana, posiciona a Nuevo México, Misisipi y Nevada como los estados con peores niveles de calidad educativa.

La clasificación mide las tasas de graduación de secundaria, los resultados de los exámenes de reválida, las finanzas escolares y la tasa de matriculación de preescolar.

Bobby Fernanda, profesor de quinto grado en Las Vegas (Nevada), dijo a Efe que las dificultades de la comunidad hispana para mantener a sus hijos en las escuelas se basan en el idioma, los recursos económicos y su estatus legal.

"Es difícil asegurar un rendimiento académico en estudiantes que solo asisten tres o menos días a la semana. Muchas familias, especialmente hispanas, tienen dificultades con el transporte y no mandan a los niños a la escuela porque van a trabajar de un lado a otro", indicó.

Según el centro de datos Kids Count, Alabama y Nevada eran en el periodo 2010-2014 los estados con un mayor porcentajes de niños hispanos de edades entre 3 y 5 años que no asistían a la escuela: 81 y 74 por ciento, respectivamente.

El mismo centro de información determinó que el índice más elevado de latinos que no terminó la secundaria en 2013 se registró en Michigan (47 %), seguido de Nevada (38 %) y Nuevo México (32 %).

Para Natalie E. Olague, madre y profesora desde hace 19 años en escuelas públicas de Albuquerque (Nuevo México), los "fallos del sistema" se deben a que los que toman "decisiones políticas" carecen de "conocimiento" sobre los "complejos problemas" que se derivan de un bajo nivel socioeconómico de las familias de los alumnos.

"Todos los datos muestran una correlación directa entre el rendimiento académico y el nivel socioeconómico. Si un niño proviene de una familia educada, no en el nivel de pobreza, entonces tendrá éxito académico en cualquier sistema educativo (ya sea una escuela pública, 'charter' o privada)", dijo a Efe.

Por ello, el sistema educativo del país se está "desmoronando" debido al gran número de hispanos y otros grupos minoritarios que viven "en la pobreza y/o han tenido un gran número de experiencias adversas en su infancia".

Coincidió así con Fernanda, que pidió a la escuelas un mayor apoyo e impulso en la participación de los padres en la enseñanza de sus hijos, especialmente aquellos que no hablan inglés.

"La comunidad de padres hispanos que no hablan inglés se ven afectados, junto con sus hijos, porque no se apoya el aprendizaje dual de idiomas como se debería. Tengo suerte que hablo español fluido, porque muchos maestros no tienen esas habilidades y los estudiantes son los que más sufren", lamentó.

Mientras Massachusetts logró 86,5 puntos, sobre un máximo de 100, en el estudio "Quality Counts", Nevada solo consiguió 65,0 puntos, Misisipi obtuvo 65,8 y Nuevo México 66,3. La media nacional se situó en 74,2.

Robert McEntyre, portavoz del Departamento de Educación Pública de Nuevo México, indicó en declaraciones enviadas a Efe que los resultados de "Education Week" indican que es necesario encarar reformas como "invertir en iniciativas probadas para ayudar a los estudiantes con dificultades y poner fin a la imprudente práctica de promover a los niños que no pueden leer al siguiente grado".

El candidato demócrata a la Cámara de Representantes de Nuevo México Arturo Fierro dijo a Efe que el dinero estatal que reciben las escuelas podría ser invertido en "programas bilingües".

"Yo llegué de Chihuahua (México) con mi familia cuando solo tenía 8 años, y entiendo qué es crecer como inmigrante y sé lo difícil que es ir a la escuela cuando no se habla inglés", expresó Fierro.

Diana Schesser, quien trabaja en el área administrativa de una escuela privada de Nuevo México, se mostró de acuerdo en que no solo falla el sistema educativo, sino que las familias no pueden soportar económicamente la educación de sus hijos desde la temprana edad.

"Aunque el sistema educativo tiene muchas fallas, que debe corregir según las necesidades de cada estado, el problema también radica en que las familias, ya sea padre, madre o hermanos, tienen que trabajar, por que no tienen más opción, y no tienen tiempo para enseñar a los niños", consideró Schesser.

La residente en Nevada Rachel Castro dijo a Efe que ha tenido que luchar para que su hija de 7 años reciba una educación que cumpla con sus expectativas.

"Como madre de familia no tendría que preocuparme por su seguridad en la escuela, pero lo hago. Gran parte de lo que mi hija ha aprendido es por mi dedicación con ella", criticó. (EFE)