Estudiantes del campus interamericano MDC durante una ceremonia de graduación. (Foto/EFE)
Estudiantes del campus interamericano MDC durante una ceremonia de graduación. (Foto/EFE)
Cerca de 17.000 estudiantes se graduarán el 5 de mayo en el Miami Dade College (MDC), el centro universitario con más alumnos de todo Estados Unidos, cuyo presidente, Eduardo J. Padrón, defiende que no es una fábrica de títulos, sino la "puerta a la oportunidad" de desarrollar el talento.

"El talento es universal, la oportunidad no", subraya Padrón en unas declaraciones a Efe con motivo de la ceremonia de graduación que tendrá lugar el sábado.

Los casi 17.000 estudiantes que recibirán el diploma de graduados provienen de los ocho campus de esta universidad pública y se repartirán en cinco ceremonias, pues sería difícil hacer una sola no solo por espacio sino por el tiempo que llevaría y la logística.

En esta promoción están representados más de 190 países y más de 90 idiomas, según este centro universitario que abrió sus puertas en 1960, cuando miles de cubanos llegaban a Miami huyendo de la revolución castrista.

Ahora MDC presume de tener 165.000 alumnos matriculados y de que el 93 % de los que se graduan no está endeudado económicamente.

Padrón señala que la cantidad de alumnos no tiene por qué estar reñida con la calidad de la enseñanza impartida y defiende la filosofía de MDC frente a la de universidades "elitistas" que, según dice, "solo dan oportunidades a los que cuentan con buenos recursos familiares o una buena base educacional".

Señala que personas como él mismo, que llegó a Estados Unidos desde Cuba como parte de la Operación Pedro Pan, por la que más de 14.000 cubanos menores de edad fueron traídos a este país con el permiso de sus padres entre 1960 y 1962, saben lo que es que te cierren todas las puertas.

Si no hubieran existido instituciones como MDC, "no estaríamos donde estamos hoy", dice Padrón antes de enumerar los graduados del centro que hoy en día tienen importantes puestos en el sector público y privado de Miami.

El senador Marco Rubio, que compitió por la nominación republicana a la Presidencia en 2016 y es hijo de padres cubanos, también se graduó en MDC.

"Una oportunidad lo puede cambiar todo", asevera el rector.

A su juicio no solo es una cuestión de principios el ser accesible a un mayor número de personas, también es "extremadamente beneficioso", pues cuando a una persona se da una oportunidad muestra su aprecio con "dedicación, tesón, esfuerzo y sacrificio".

Historias como la de Lucas Rengifo-Keller, que llegó desde Venezuela con 9 años y hoy tiene 21, le dan la razón.

Rengifo-Keller se graduará en Economía este sábado y ahora espera que la Universidad de Georgetown le acepte para llegar a trabajar algún día como economista en el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional y dedicarse a ayudar a que los países en vías de desarrollo enfrenten retos sociales y derroten a la pobreza.

El haber tenido que "huir" de Venezuela, donde su familia pertenecía a la clase media y tenía educación pero la crisis les ha dejado sin nada, y el contraste con la vida en Estados Unidos le ha influido a la hora de decidir qué estudiar, dice.

A su juicio, el peor "error" económico cometido por el Gobierno venezolano es el control de los mercados. Además, agrega, el "poder absoluto corrompe".

También Julio Pardo, un cubano de solo 17 años que tras estudiar en MDC ha sido aceptado en la Universidad de Harvard, está interesado en la economía, aunque como un complemento para su verdadera vocación, que es el Derecho.

Llegado a EEUU en 2011 con seis años y sin hablar inglés, idioma que hoy habla como un nativo, Pardo quiere ser un abogado especialista en resolver disputas corporativas o casos civiles.

Pese a la fama de "personas sin escrúpulos y tratando de sacar al otro lo más posible", piensa que los abogados también contribuyen al bien común y a mejorar la sociedad.

Su abuela siempre le decía que le podían quitar "todo menos el conocimiento" y él se aplicó a ello cuando llegó a Estados Unidos.

Víctor Garnica es de origen colombiano pero nació en Estados Unidos y es el primero de su núcleo familiar en ir a la universidad. Antes estuvo seis años en los "marines" y en 2013 participó en Japón en las labores de ayuda después del terremoto, el tsunami y el escape radiactivo.

Tras dejar las Fuerzas Armadas, Garnica decidió cursar estudios de negocios en el MDC. Su objetivo es obtener una maestría en Administración de Empresas y ser profesor de Economía.

Después de emigrar de Cuba hace seis años, Gabriela Rodríguez descubrió que padecía de cáncer de seno, pero eso no la apartó de sus estudios de Biología ni de trabajar como voluntaria ayudando a las víctimas de los huracanes Irma y María.

Ahora quiere hacerse cirujana cardiotorácica. EFE