Oscar, Olivia, Ariana y Gabriel, estudiantes del segundo grado de la escuela Sagrado Corazón, juntos a un pesebre que recuerda la pronta llegada de la Navidad. (Foto/Javier Díaz)
Oscar, Olivia, Ariana y Gabriel, estudiantes del segundo grado de la escuela Sagrado Corazón, juntos a un pesebre que recuerda la pronta llegada de la Navidad. (Foto/Javier Díaz)

La principal señal de la pronta llegada de la Navidad es la construcción o colocación de los pesebres donde la noche del 24 de diciembre nacerá el niño Jesús. Esta tradición cristiana se mantiene viva en la escuela católica elemental Sagrado Corazón de Washington, en donde los niños dan rienda suelta a su imaginación y colocan o identifican a cada uno de los personajes que forman parte del tradicional nacimiento.

Elise Heil, directora de ese centro educativo, explicó que los niños disfrutan identificando el lugar que debe ocupar el niño Jesús, María, José, los Reyes Magos, los pastores y los animales que rodean el nacimiento. “Es una tradición en nuestra escuela que los estudiantes pequeños participen en la colocación del pesebre y los más grandes en representación en vivo del nacimiento. Todos aprenden no solo el significado real de la Navidad, sino que lo comparten con sus familias”. 

Este año los niños del segundo grado Oscar, Olivia, Gabriel y Ariana fueron seleccionados para explicar al resto de sus compañeros que es la Navidad, la importancia de tener un pesebre en casa y lo que significa el nacimiento del hijo de Dios.

Ellos reconocieron que sus profesores les enseñaron a armar el pesebre, pero que sus padres también les dieron varias ideas al contarles como los construían en sus países de origen. 

“Lo más importante de todo es que la preparación del pesebre alegra e ilusiona a todos. El ambiente navideño se siente en toda la escuela y todos los días muchos padres se quedan sorprendidos con los adornos, dibujos y cantos de los niños en espera de la Noche Buena”, comentó Heil.

Agregó que este año la escuela Sagrado Corazón ha programado diversas actividades con motivo de la Navidad, que van desde conciertos, charlas de reflexión bíblica, representación en vivo del nacimiento y entrega de regalos, entre otras. “Vivos con alegría la pronta llegada del niño Jesús y la compartimos con todos”.  

Estas vivencias se repiten en todas las escuelas católicas pertenecientes a la Arquidiócesis de Washington. 

Bella tradición

Las celebraciones navideñas entre los hispanos católicos están colmadas de bellas tradiciones. Todas glorifican el nacimiento del Niño Jesús, en donde los mensajes de amor y esperanza se convierten en una constante. Hoy padres e hijos siguen el legado dejado por San Francisco de Asís, fundador de la orden franciscana, quien fue el iniciador de los nacimientos entre los años 1200 y 1226.

Basta con visitar cualquier parroquia de nuestra arquidiócesis o una vivienda particular para ver hermosos nacimientos, con pesebres, colores y detalles muy originales .

Los nacimientos de los hispanos recrean con mucho realismo las distintas escenas que son parte del nacimiento del Niño Jesús, desde la búsqueda de posada, el nacimiento, la anunciación del Ángel a los pastores, la adoración y las ofrendas al Niño por los lugareños, la escena de los Reyes Magos guiados por una estrella hacia el portal de Belén.

Y es que no existe familia hispana, por humilde que sea, que no disfrute al colocar o construir su nacimiento, así como cantar unidos los más hermosos villancicos.

Según indica la tradición, San Francisco recorría la campiña cercana a la pequeña población de Rieti en el invierno de 1223. La Navidad de ese año le sorprendió en la ermita de Greccio y fue allí donde tuvo la inspiración de reproducir en vivo el misterio del nacimiento de Jesús.

Construyó una casita de paja a modo de portal, puso un pesebre en su interior, trajo un buey y un asno de los vecinos del lugar e invitó a un pequeño grupo de gente a reproducir la escena de la adoración de los pastores. La tradición indica, que de manera milagrosa, en la escena aparecieron ángeles y se personificó el Niño Jesús, la Santísima Virgen y San José.

La idea de reproducir el nacimiento se popularizó rápidamente en todo el mundo cristiano; y de los seres vivos, se pasó a la utilización de figuras pues los primeros misioneros en llegar a América fueron franciscanos y, por supuesto, siguieron la tradición de San Francisco de Asís.

Asimismo, la tradición señala que el primer nacimiento se construyó en Nápoles a fines del siglo XV y fue fabricado con figuras de barro. Carlos III ordenó que los "belenes" se extendieran y popularizaran en todo el reino itálico y español; en América, los frailes introdujeron las costumbres navideñas cristianas utilizándolas para la evangelización de los naturales, y entre ellos, los nacimientos toman un papel importante.