Jenny Rodríguez  muestra un diploma otorgado por 
National Honor Society el año pasado.  Foto/ cortesía familia Rodríguez
Jenny Rodríguez muestra un diploma otorgado por National Honor Society el año pasado. Foto/ cortesía familia Rodríguez
La política y el servicio público es la gran pasión de Jenny Rodríguez (19), una estudiante católica de la Universidad Americana (AU). “Es la carrera de mis sueños y mi principal meta es servir a tanta gente como sea posible, haciendo e implementando leyes y políticas”, expresó recientemente la joven estadounidense de padres ecuatorianos.
Jenny estudia ciencias políticas gracias a una beca –de 22 mil dólares otorgada por la Sociedad Nacional de Honor (National Honor Society)– que le permitió cubrir los costos de la matrícula universitaria en la AU. “Sin la beca –dijo– no hubiera podido costear los gastos de vivir fuera de mi hogar”.
Su fe es parte importante de su vida universitaria. Participa activamente en las actividades de la capilla católica en la AU. Sirve como coordinadora de liturgia, está encargada de la organización de las misas. Además, es responsable del cuidado del altar, se encarga de los arreglos florales y el lavado de las prendas de las ceremonias litúrgicas.
Sus padres, quienes llegaron a Estados Unidos en la década de los ‘90, le han inculcado los valores de la religión católica que profesa y que han sido importantes para su formación integral.
“Crecí en una familia muy devota, mis padres me enseñaron la fe en cada aspecto de la vida familiar. Ellos fueron mis primeros maestros de la fe”, contó. Sus padres la llevaban a ella y a sus hermanos a misa, rezaban el rosario en familia e incluso iban todos juntos apretados en la ‘van’ a confesarse. Se volvió muy conocedora de lo que significa ser católico y de aquello en lo que ella cree. 
“Cuando hice mi propia elección personal de ser católica, cuando tuve mi primer encuentro con Dios y desarrollé una conexión personal, fue más fácil aceptar desde temprana edad el estilo de vida propio de los católicos”, indicó.
En ese momento tenía 13 años y estaba viviendo su vida como una alegre joven católica en la Iglesia. Cuando ingresó a la universidad, sabía que tenía que encontrar a Jesús en el recinto universi-tario y lo hizo a través del grupo de católicos de AU (https://aucatholicdc.org/).
Sus padres también han influido en su éxito académico. “Desde niña, siempre me han alentado para que sea dedicada a mis estudios y aproveche todas las oportunidades que este país ofrece”, agregó Jenny.
Su madre siempre le ha dicho: “Trabaja fuerte para ganarte una beca para poder pagar por tus estudios”.
Por eso, dice, la palabra ‘beca’ estaba en su vocabulario desde temprana edad. “Comprendía la situación financiera de mi familia y sabía que necesitaba ayuda extra para alcanzar mi meta de ir a la universidad”, según la joven. 
Escogió la profesión de ciencias políticas porque sabe que su vocación es servir a los demás. Desde la primaria, ya sentía el llamado de servir a otras personas por medio del servicio público.
Aún no tiene planes definidos para sus estudios de postgrado, pero definitivamente –dice– está considerando estudiar una maestría y un doctorado en el futuro.
“Mi plan es trabajar en la administración pública o tal vez convertirme en una profesora de ciencias políticas”, dijo quien en su natal ciudad de Orange, en Nueva Jersey, estaba muy involucrada en las actividades de su parroquia, especialmente en el grupo de jóvenes. 
Fue líder juvenil por muchos años, también catequista y monaguillo los domingos. “He podido ver que es muy importante invertir en nuestra juventud desde los primeros años, de modo que ellos puedan conocer a Jesús y construir sus fuertes cimientos de fe.