El Procurador General de Arizona, Mark Brnovich, dará en breve a conocer sus argumentos en favor de eliminar el beneficio de los "soñadores" de contar con colegiaturas (matrículas) igualitarias en universidades y colegios del estado.

Brnovich, un abogado que ha dado continuación a una demanda del ex fiscal Tom Horne para negar a los "soñadores" las licencias de conducir y cualquier tipo de beneficio público otorgado por el estado, acudirá a la Corte de Apelaciones para defender que se les retire a esos jóvenes el derecho de pagar las mismas matrículas que los otros alumnos de instituciones estatales.

Los "soñadores", como se conoce a los beneficiarios de la Acción Diferida (DACA) dictada por el presidente Barack Obama para proteger a los nacidos en EE.UU, de padres indocumentados, se concentrarán a las afueras de la Corte para exigirle de manera pacífica a Brnovich que desista de su empeño, dijo a Efe Reyna Montoya, directora de la Organización Aliento en Arizona.

"Ya ganamos la demanda en la Corte de Distrito, pero insiste en atacarnos alegando que el alivio migratorio nos da presencia legal, estamos hablando de 25.000 personas que cuentan con DACA en Arizona y a las que quiere limitar en sus oportunidades para estudiar", aseguró.

Montoya recordó que cuando estudiaba en la Universidad Estatal de Arizona (ASU), pagaba por semestre 11.000 dólares, en comparación con los estudiantes que pagaban colegiaturas estatales de 3.000.

"Cuando obtuve mi DACA pude estudiar mi maestría con colegiaturas accesibles y si no contamos con ese beneficio, es difícil pagar tanto dinero, es tres veces más lo que paga un estudiante regular", expresó.

Dijo que Brnovich con sus acciones tiene el poder de "tumbar" la demanda ya ganada por parte de los "dreamers", pero también tiene la opción de dejarlos continuar con el beneficio de costos igualitarios para sus estudios.

"Si él quisiera pudiera quitar la demanda. Si no es así, tendremos que esperar el fallo de los jueces, los que deben de tomar una decisión, la que en ocasiones se alarga", explicó.

Por su parte, Edder Martínez, de 26 años, quien se acogió a DACA, señaló mediante un comunicado que tuvieron que pasar 10 años para lograr una matrícula en ASU.

"Al principio no pude continuar mi educación debido a políticas odiosas que me impidieron asistir a la universidad como estudiante indocumentado. Gracias a DACA, me inscribí en la universidad comunitaria y me gradué. Ahora, estoy de vuelta en ASU, finalmente persiguiendo mi sueño como estudiante. Le pido al Fiscal General que abandone su demanda y deje de atacar a los estudiantes", concluyó.

Fue en el 2013, cuando Horne presentó la demanda en contra de los colegios comunitarios en Maricopa basándose no solo en la ley estatal, sino también en una orden ejecutiva firmada por la exgobernadora de Arizona Jan Brewer que negaba licencias y los beneficios estatales a los "dreamers". (EFE)