Teresita Retama, John Charles y la instructora Mélida Dortega colocan un buzón para libros en la puerta del Centro Católico Hispano ubicado en Washington DC.  (Foto/Javier Díaz)
Teresita Retama, John Charles y la instructora Mélida Dortega colocan un buzón para libros en la puerta del Centro Católico Hispano ubicado en Washington DC. (Foto/Javier Díaz)

La capacitación técnica, basada en los nuevos códigos ecológicos de construcción comercial o residencial, sigue siendo el camino indiscutible hacia el éxito laboral de los inmigrantes hispanos. Y es que el crecimiento inmobiliario bajo los requerimientos “verdes” del Distrito de Columbia hoy obliga a las empresas a contratar personal con conocimientos en proyectos sostenibles.  

En respuesta a las necesidades del mercado laboral capitalino, el Centro Católico Hispano de la Ar­quidiócesis de Washington continúa desarrollando su programa “verde” de construcción que cumple con los requerimientos básicos exigidos por las autoridades locales. El curso correspondiente al otoño se iniciará el próximo 28 de enero del 2019 y las inscripciones se encuentran abiertas. 

Celia Sterling, coordina-dora del centro de entrenamiento “Michael H. Kappaz” del Centro Católico Hispano, explicó que los cursos de electricidad y construcción tienen una duración de 10 semanas, los mismos que son dictados tanto en español como en inglés. 

Dijo que los cursos están dirigidos a los residentes de Washington DC y Maryland y el costo es $150 dólares. “Las clases tienen una duración de tres meses, en horarios flexibles y existen planes de pago disponibles. Invitamos a los interesados a inscribirse llamando al (202) 939-2400 extensión 932 ó 938”.

Recordó que las clases matutinas se dictan de lunes a viernes de 8:30 AM a 12:30 PM (en inglés). Para los estudiantes que prefieran aprender en español el horario es 1:00 PM a 4:30 PM.    

“Nuestros cursos buscan capacitar de manera efectiva a todos aquellos trabajadores que laboran en el rubro de la construcción. Las autoridades del Distrito de Columbia exigen que se respeten las normas medioambientales y es muy importante la capacitación para conseguir buenos empleos”, comentó Sterling.       

Distrito de Columbia es “verde”

En los últimos años la Oficina de Planificación se ha preocupado que el desarrollo urbanístico en el Distrito de Columbia se realice de ma-nera sostenible y respetando el medioambiente.  

También supervisa a las empresas para que ejecuten sus planes de construcción teniendo en cuenta el ahorro de energía, agua y optimizando los espacios verdes. Asimismo, es responsable de autorizar el trabajo de los obreros y técnicos que son asignados a la preservación histórica de sus edificios emblemáticos.  

Es importante mencionar que desde el 2014 el Distrito de Columbia comenzó a redactar un nuevo plan de acción climática que finalmente fue adoptado en el año 2016 por la alcaldesa Muriel Bowser. El referido documento ha mejorado en los últimos meses y en diciembre se aprobó una actualización en el consejo capitalino.   

En el 2015, el Distrito de Columbia se incorporó a un acuerdo para la compra de energía por 20 años con una conocida empresa que suministrará aproximada-mente el 30 por ciento de la electricidad distrital con un campo de energía eólica de 46 megavatios. Esta es la compra más grande de energía eólica de una ciudad estadounidense y proporcionará un ahorro a los contribuyentes capitalinos de unos 45 millones de dólares en las próximas dos décadas.

Este ambicioso plan fue desarrollado y ejecutado siguiendo una estrategia de gestión de riesgo y una política estructurada de compra de energía. Se establece que el 50 por ciento de su energía debe proceder de fuentes renovables y que debe reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la mitad para 2032. Se ha previsto la generación de electricidad solar con un proyecto de 12.5 megavatios y la incorporación de programas de eficiencia energética vanguardista.

Encíclica papal
En junio del 2015 el papa Francisco pidió a los más de 1.200 millones de católicos de todo el mundo que unan sus fuerzas a la lucha contra el cambio climático. En su encíclica Laudato Si” (“Alabado seas”), el Santo Padre afirma que la ciencia es clara respecto al tema y que éste es un asunto moral para la Iglesia Católica. “Hay que afrontar el cambio climático para proteger tanto a las poblaciones más vulnerables como al planeta”.

El título de la encíclica es una referencia a una oración de San Francisco, de quien el pontífice tomó su nombre papal y que es, además, el santo patrón de la ecología.

El documento papal fue publicado meses antes de que los gobiernos se reunieran en la conferencia de la ONU sobre cambio climático de París, en la que suscribirían un acuerdo universal para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero y evitar que el incremento de la temperatura media global supere los 2°C.