Estudiante hispano participa de una manifestación en Washington a favor del programa DACA. Foto/Archivo
Estudiante hispano participa de una manifestación en Washington a favor del programa DACA. Foto/Archivo
El futuro migratorio de más de 800.000 ‘soñadores’ sigue en manos de la Corte: unos insisten en que el programa sea declarado inconstitucional, otros que se apruebe una medida legislativa que les permita obtener la residencia permanente. Entretanto, los jóvenes iniciaron un nuevo ciclo de cabildeo en Washington, DC, en contra de la “maquinaria de deportación” alentada desde la Casa Blanca.  
La decisión fue adoptada después de que los ‘soñado-res’ quedaran fuera de las negociaciones del presu-puesto federal aprobado hace unos días y las frecuen-tes trabas burocráticas que encuentran para renovar sus permisos de trabajo. 
Por el contrario, el incremento presupuestal para la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) despertó preocupación entre los beneficiarios del programa de Acción Diferida para Personas Llegadas en la Infancia (DACA). 
En una reciente reunión entre los activistas pro-inmigrantes y la prensa, Lenka Mendoza Larco, presidenta de la agrupación de ‘Madres de Jóvenes Soñadores en DC’, reconoció que el futuro de DACA aún es incierto y que la decisión de la Corte Suprema de no tomar el caso mientras existan disputas vigentes en Los Ángeles y Nueva York representa un “alivio” tanto para los ‘dreamers’ como para sus padres. 
“En las próximas semanas iniciaremos movilizaciones en varios estados del país, así como manifestaciones pacíficas frente a la Casa Blanca, el Congreso y las oficinas de ICE. El objetivo es que el tema de DACA no desaparezca de la agenda legislativa, ni sea marginado de las decisiones presidenciales”, dijo Mendoza. 
Karina Ruiz, presidenta de la Coalición del Dream Act, señaló que el acuerdo bipartidario sobre el presupuesto no tuvo en cuenta a los ‘soñadores’ por razones meramente estratégicas. “Desde el principio se sabía que el presidente Donald Trump solo ofrecía tres años de permiso para los jóvenes con DACA, sin incluir la posibilidad de renovar los permisos. Eso simplemente no ayudaba en nada”.
Janet Murguía, presidenta de UnidosUS, exhortó a los congresistas no solo a que encuentren una solución para los ‘soñadores’, sino que fijen su atención en la aprobación de una reforma migratoria que incluya una solución permanente para los once millones de inmigrantes indocumentados que hoy viven en el país.   
El programa DACA fue creado en el 2012 y desde esa fecha ha sobrevivido a las críticas y demandas judiciales de algunos legisladores, quienes consideran que la medida adoptada por el presidente Barack Obama vulnera la Constitución.
Es importante recordar que la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) de manera reiterada ha abogado en favor de los jóvenes ‘soñadores’, pidiendo a los políticos de turno una solución legislativa justa y humana. 
Incluso, el papa Francisco varias veces ha dicho que estaba cercano a ellos en su oración y les urgió a no odiar a nadie. “La primera cosa que quiero que sepan es que rezo por ustedes y estoy cerca de ustedes”, dijo en el 2017 a un grupo de jóvenes de Houston (Texas).
Meses después, el Santo Padre invitó a los ‘dreamers’ “a que sigan soñando”, en referencia a la persistencia de este grupo de muchachas y muchachos que son de gran valía para la vida económica, política, social y cultural de Estados Unidos.