Fernando Moreno (centro) utiliza el ajedrez desde hace 22 años en su trabajo como consejero de alumnos y familias en el sistema escolar público del condado de Montgomery.
Foto/ cortesía/Moreno
Fernando Moreno (centro) utiliza el ajedrez desde hace 22 años en su trabajo como consejero de alumnos y familias en el sistema escolar público del condado de Montgomery. Foto/ cortesía/Moreno
El ajedrez es mucho más que un juego y un deporte, está siendo utilizado en las escuelas como una herra-mienta que facilita la integración y el diálogo, a la vez que contribuye al desarrollo educativo y psicológico de los alumnos.
“El ajedrez une a la gente, conecta culturas y es un recurso educativo que facilita el desarrollo socio-emocio-nal. Quienes lo practican tienden a mejorar en lectura y en su rendimiento en matemáticas”, explicó el consejero escolar Fernando Moreno que lo viene utilizando desde hace dos          décadas para que sus estudiantes desarrollen el sentido crítico y aprendan a buscar soluciones ante situaciones de tensión en la clase o la casa.
Al integrar exitosamente el ajedrez al salón de clase, este inmigrante español se hizo acreedor recientemente de un premio por su distinguido servicio a la educación pública, otorgado por la junta escolar del condado de Montgomery.
Su padre y su hermano le enseñaron a practicar ajedrez cuando tenía ocho años, le apasiona jugar y enseñarles a otros a hacerlo, colecciona tableros de dife-rentes países, da conferencias sobre el tema y de-rrocha entusiasmo por este deporte.
Constantemente aplica las reglas del juego para desenredar conflictos escolares e reinventa aplicaciones del ajedrez a la vida real –según se van presentando situaciones en la dinámica educativa.
Fernando está contento por el premio obtenido y lo dedica a los alumnos y familias que se benefician con el ajedrez en la escuela donde trabaja: “JoAnn Leleck Elementary School at Broad Acres”, ubicada en Silver Spring, Maryland. Se siente agradecido de poder aplicar el programa que ha desarrollado, en el cual el ajedrez es un instrumento para seguir el currículo de la consejería escolar. “Que un inmigrante que llegó en 1986 sin documentos y sin hablar inglés sea honrado en las escuelas públicas, es un honor. Me siento orgulloso de que hayan valorado el trabajo de utilizar el ajedrez como he-rramienta de orientación psicológica. Que el sistema escolar de Montgomery lo reconozca, le da mayor va-lor a mi trabajo. “
Confiesa que usa el ajedrez como una metáfora de la vida. “Así como en la vida tienes que tomar decisiones y evaluarlas, yo lo pongo en práctica en el tablero.” Por ejemplo: Cuando dos niños se pelean, él trabaja con los dos, con sus padres y con la clase. Discuten las posiciones de ajedrez y luego les pregunta cómo harían eso mismo en la vida real, instándoles a la reflexión.
De su filosofía educativa se benefician los estudiantes desde preescolar hasta el quinto grado, igualmente los estudiantes de intermedia y secundaria que coo-peran como asistentes y aquellos que participan en el club de ajedrez después de clase.
Como el ajedrez se puede practicar con poco conocimiento del idioma inglés, Fernando lo aprovecha para los alumnos recién llegados. Quienes afrontan muchos retos en el hogar y en la escuela, se benefician mucho de lo que este ins-tructor les enseña. “En tres meses le pueden ganar la partida a un compañero que es nativo, lo cual les eleva la autoestima y así descubren que son valiosos aunque no dominen el idioma. Aprenden que los niños pueden ser igual de expertos y que   el segundo idioma es solamente un elemento”, explicó este innovador consejero que descubrió que el ajedrez es una herramienta buenísima para explicar esto.
Además, Fernando les insta a reflexionar sobre las diversas culturas, a reconocer y aceptar las diferencias. Les enseña que en todas las culturas, uno necesita eva-luar las situaciones negativas y positivas, tener pensamientos a largo plazo, usar los recursos que uno tiene, ser perseverante y no tirar la toalla cuando las cosas no salen bien como uno espera.
El jugador de ajedrez desarrolla mayor persistencia ante la adversidad y aprende que, si un día las cosas no salen bien, al día siguiente puede que sí -dijo convencido de que todo depende del trabajo y de la práctica, no del azar. “Algunos chicos inmigrantes sienten que no pueden alcanzar el éxito, pues el ajedrez les enseña que sí se puede.”
Fernando quisiera que más familias practiquen este juego y descubran los bene-ficios, ya que es un recurso que siembra equidad e insta a ser equitativo, gesta cambios en la actitud hacia la vi-da e invita al diálogo familiar.
Finalmente, resaltó que este juego que Cristóbal Colón trajo a América, pues incrementa el pensamiento crítico, insta a la toma de decisiones, desarrolla habilidades emocionales para incrementar el avance cognitivo, social y académico.
Fernando es colaborador de El Pregonero donde tiene una columna de ajedrez –‘Ajedrez Social’–que se pu-blica en cada edición.