(De izq. a der.) José Manuel Sierra, Beatriz Marinello, Sabrina Vega,Anna Matnadze, Judit Polgár,Lorena García, Juan Antonio Montero.
(De izq. a der.) José Manuel Sierra, Beatriz Marinello, Sabrina Vega,Anna Matnadze, Judit Polgár,Lorena García, Juan Antonio Montero.

Tuve la oportunidad de participar en un Congreso internacional por la Igualdad de las Mujeres en el Ajedrez celebrado en la ciudad Vitoria-Gasteiz en el país Vasco, España, del 13 al 16 de julio, donde la principal temática fue como atraer más a las mujeres al mundo del ajedrez.

José Manuel Sierra empezó por precisar que solo un 7 por ciento de las personas federadas en ajedrez son mujeres. Todos los panelistas comentaron y teorizaron  desde perspectivas biológicas, social, históricas y filosóficas el por qué de esta desigualdad y cómo explorar posibles correcciones.

Es importante destacar que el congreso reunió a profesionales de diferentes ámbitos de la sociedad como, por ejemplo, el periodista español, comentarista de radio y televisión, autor de libros de ajedrez  y conferencista en congresos para formar maestros del ajedrez, Leonxto García, quien presentó una perspectiva histórica.

El psicólogo Juan Antonio Montero, quien tiene programas de Ajedrez Social para poblaciones marginales en Mérida, Extremadura, expuso las investigaciones de la perspectiva filológica de la diferencia de cerebros.  

El filósofo Nicola Lococo cuestionó con bastante ironía la baja participación de la mujer por características biológicas como la diferencia hormonal y posibles diferencias fisiológicas de los cerebros.   

Lorena García, educadora en una escuela elemental y candidata a un doctorado de psicología, se centró en la necesidad de desmontar los valores machistas que inconsciente o conscientemente se cuelan en la enseñanza, en el ambiente ajedrecista y en la sociedad en general, amén de postular que el ajedrez puede ser una herramienta para educar en la igualdad.

La vicepresidenta de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE),  Beatriz Marinello, quien reside en New York y fue jugadora de élite involucrada por más de 30 años en el desarrollo educativo del ajedrez y el Ajedrez Social, nos comentó sus últimos proyectos en diferentes partes del mundo como Uganda y Chile, su país natal, para desarrollar programas de ajedrez con poblaciones marginadas.

Mas, lo más interesante  para mí fue la oportunidad de conocer en persona a diferentes profesionales del ajedrez de alta competición como Judit Polgár, la mejor jugadora de la historia del ajedrez moderno; Ana Matnadze, medalla de plata olímpica; y Sabrina Vega, subcampeona de Europa y campeona de España.

Las tres firmaron la camiseta del programa de ajedrez de Broad Acres donde enseñamos que el Ajedrez es una actividad para jóvenes de ambos sexos.

Ana Matnadze dio una perspectiva histórica y social de su país natal Georgia.  Particularmente con la figura histórica de esta mujer que gobernó y que se denomina el ‘Rey’ TAMARA, del siglo XII, con todas las implicaciones lingüísticas y sociales de considerarla ‘rey’ y no reina.

En ese país casi la mitad de los jugadores de élite son también mujeres. Ella nos dio la perspectiva de respeto e igualdad y de exposición al ajedrez por las mujeres en su país que lleva a la posibilidad de un desarrollo de élite posterior por parte de las mujeres.

Muchas mujeres aprecian el ajedrez  (como su madre) y fomentan el ajedrez con las niñas desde una temprana edad. La parte que más me impactó fue cuando describió que cada vez que iba a entrenarse en el ajedrez tenía que pasar por zonas de combate en medio de balaceras durante la guerra civil en su país.

Me recordó mucho las experiencias que he escuchado de padres y estudiantes centroamericanos, países de África y de Medio  Oriente con los que trabajo actualmente y que han vivido en sus países experiencias similares de guerra y violencia .

En mi caso, más local y concretamente, los jóvenes que huyen de las pandillas y la violencia son una motivación para seguir fomentando el ajedrez como herramienta positiva.

La jugadora de élite Sabrina Vega, quien aboga por una corrección para mejorar el rendimiento de élite de las mujeres, comentó que el ajedrez transmite una gran variedad de valores que incluye el esfuerzo, la organización y perseverancia pilares que las mujeres también poseen.

Actualmente en España se tomó la decisión de que en la división de honor por equipos que son de 4 jugadores uno de ellos debe de ser mujer.
En suma, hay que educar desde una temprana edad en igualdad, pero entendiendo las características particulares de las niñas dentro de los clubes de ajedrez, aparentemente dirigidos a los hombres.

Hay que entender las características biológicas sin excusarnos que podemos modificar las oportunidades para las chicas. Las perspectivas de refuerzo histórico diferentes entre   mujeres y hombres explicarían algunas dife-rencias, pero no exime la responsabilidad de corregirlas.

Me llevó el consejo que Judit Polgár presentó en su ponencia: “No dar las cosas por sentado. Esforzarse, autocriticarse, enfocarse y ponerse metas elevadas. Tomarse seriamente a uno mismo. Echarse uno la culpa y no a los demás”.  

Polgár habló de la necesidad de motivar a los padres, principalmente a las madres con talleres que les ayude a aprender los beneficios del ajedrez para que motiven a sus hijos e hijas.  

Destacó la importancia de motivar durante el proceso de una actividad y no solo al final, como lo realizado en la vida es cómo se enseña el ajedrez.

Con esos consejos y su propia historia de ganar a todos los campeones del mundo de ajedrez de  su época y estar entre los 10 mejores jugadores absolutos, Judit Polgár es una motivación para seguir escribiendo, guiando a padres e hijos en el juego de ajedrez como instrumento de desarrollo personal, emocional, intelectual y de integración social para todos y no solo los hombres, ni los privilegiados, sino para todo el mundo.