Ranald Woodaman, director de los programas de exhibición del Latino Center, invita a la  comunidad hispana para que visiten los museos del Smithsonian. (Foto/Jaclyn Lippelmann)
Ranald Woodaman, director de los programas de exhibición del Latino Center, invita a la comunidad hispana para que visiten los museos del Smithsonian. (Foto/Jaclyn Lippelmann)

Para Ranald Woodaman, director de los programas de exhibición del Latino Center, es importante que todos los hispanos sepan que nuestra presencia en América del Norte tiene más de cinco siglos y que en los diferentes museos del Instituto Smithsonian en Washington la huella de los latinos está presente.

Explicó que muchos hispanos no conocen detalles de los aportes colectivos que hicieron los inmigrantes hispanos en la historia de Estados Unidos.

“La huella histórica de los hispanos es impresionante, basta con mencionar a Romualdo Pacheco quien fue Gobernador de California en 1890, en esa misma época el poeta cubano José Martí compartió su trabajo literario/emancipador en varios estados de la Unión Americana antes de retornar a Cuba”.

Agregó que casi cien años después el sindicalista Cásar Chávez demostró el poder de los latinos a través de la desobediencia civil y la protesta pacífica, lo cual se pudo consolidar con el crecimiento demográfico de los hispanos.

“De la historia reciente nuestros museos reseñan el trabajo realizado por el doctor Juan Romagoza (Clínica del Pueblo), Dolores Huerta (Sindicato Farm Workers), Antonia C. Novello (Cirujana General de EEUU), Joseph Unanue (empresario-filántropo) y Raúl Yzaguirre (La Raza). Esa trayectorias tienen que ser compartidas y conocidas por toda nuestra comunidad”, comentó Woodaman.    

Según el director del Latino Center la música y las exhibiciones frecuentes ayudaron a entender el legado de los aztecas, la importancia de los incas y la riqueza literaria de los escritores colombianos, chilenos, argentinos, peruanos, uruguayos o nicaragüenses. También, el desarrollo de los medios de comunicación ayudó muchísimo a mostrar el mosaico cultural que caracteriza a América Latina.

Recordó que la llegada masiva de refugiados centroamericanos al área metropolitana en los años ‘80 no solo llamó la atención de los residentes capitalinos, sino que permitió explicar los  orígenes de un conflicto armado y la riqueza cultural que existen en El Salvador y Nicaragua. “Pero lo que más ayudó fue su facilidad para adaptarse a una nueva realidad social. El mejor ejemplo lo encontramos en el doctor salvadoreño Juan Romagoza, quien siempre decía “donde no hay un maestro, hay que hacer de maestro… y donde no hay un médico, hay que hacer de médico”.

Al referirse a la cultura andina, Woodaman resaltó que en los últimos años la exhibición “Pachamama” y el Folklife Festival permitieron que miles de personas puedan disfrutar de las danzas milenarias, observar la cultura Inca y degustar la rica comida andina.

El director de los programas de exhibición del Latino Center afirmó que los hispanos, históricamente, siempre estuvimos aquí y nadie está pensando en irse. “Tenemos años luchando,   estudiando, trabajando y ganando posiciones con talento. No somos una moda, somos herederos de una cultura milenaria, alegre, colorida y sobre todo somos una comunidad unida”.