Teatro Hispano GALA presenta el estreno mundial Blancaflor. (Foto/archivo)
Teatro Hispano GALA presenta el estreno mundial Blancaflor. (Foto/archivo)

Del 7 al 21 de octubre el Teatro Hispano GALA (3333 de la calle 14, noroeste, de Washington, D.C.) representa el estreno mundial Blancaflor, una adaptación teatral de la escritora mexicano-americana Cecilia Cackley dirigida por Gustavo Ott.

GALita, el programa de GALA para toda la familia, presenta esta producción bilingüe, que va dirigida a niños a partir de 4 años de edad y que se desarrolla mediante actores, muñecos y música.

En este curioso cuento de hadas, Blancaflor ?la más hermosa y osada de las hijas del Diablo?, gracias a su magia y su valor, ayudará al príncipe a cumplir las arriesgadas pruebas que le son impuestas para poder regresar a su reino.

La escritora Cecilia Cackley ha declarado que después de descubrir la historia de Blancaflor “Comencé a buscar otras versiones del cuento para compararlas y decidí adaptar la historia para teatro porque pensé que al mundo le caería bien un poco de magia en este momento”. Así mismo, a través del cuento intenta transmitir un mensaje muy valioso: “también quería que los niños vieran a las niñas lograr cosas imposibles y salvar a los príncipes, en lugar de esperar a ser salvadas”.

Cecilia Cakley ha ido más allá de la adaptación convencional: ha apostado por una creación propia, incorporando elementos nuevos como el del Pastor. “este personaje proporciona un toque humorístico a la historia El Pastor, según cuenta Cakley, fue creciendo y le permitió expandir la trama, añadiendo otros elementos como por ejemplo las ovejas: “Pienso que las ovejas son animales graciosos”. También relata que agregó algunas escenas para la Reina que no se encontraban en la historia original.

Otro aspecto en el que ha trabajado la escritora y que confiesa que ha representado un reto para ella ha sido la interacción entre los personajes y una audiencia muy joven –niños de 3 y 4 años–, que ha resuelto gracias a un desarrollo rápido de la acción. “Lograr que el público cante, aplauda o ayude a los actores en una escena en particular es una experiencia mágica para todos: los actores y la audiencia”. Y Cakley puntualiza que su reto ha sido crear personajes a los que los niños puedan animar, viajar con ellos y vivir una aventura.